Tras la cuarentena y pandemia de COVID 19, Jay empezó a almacenar frascos de aceites esenciales: Rosa, lavanda, cedro, absoluto de tabaco, a la vez que conocía poco a poco el mundo de la perfumería y olfateaba creaciones clásicas y modernas. Posteriormente empieza a trabajar en un acorde de cuero, base y firma de la mayoría de sus fragancias. A finales del 2021 vende sus primeros frascos y ha creado nuevas fragancias desde entonces y expandido poco a poco su empresa.