* Perfila los bordes con boli negro o rotulador negro fino, o en su defecto con rotulador fino del mismo color que el coloreado, pero más oscuro.
* Evita dibujar los objetos en el aire, apóyalos en el suelo, en una mesa, o en algún otro lugar. Atrévete a ponerle sombra.
* Evita hacer los dibujos demasiado pequeños porque no se verán bien los detalles.
* Añade todos los detalles que se te ocurran o puedas.
* Colorea de forma creativa, no uses solo lápices o rotuladores… puedes emplear cualquier material que se te ocurra para cubrir las zonas a colorear (purpurina, colores metalizados, algodones, virutas de ceras, arena, palitos, hojas…)