Liz Andrea Zarco, comunicadora social de la Universidad de Cartagena, en su artículo científico “Difusión de Dramas Coreanos, un análisis de su éxodo a América Latina y Colombia”, define al Hallyu como “sinónimo de una sólida distribución, consumo y de altos índices de recepción favorable de la cultura popular coreana en Asia, y en el resto del mundo.”
Para ampliarlo (o complejizarlo), la investigadora recopiló estudios de numerosos autores que explican este fenómeno como la “consolidación de la estrategia de expansión, a partir de fondos privados y estatales, de todo tipo de productos propios de la cultura coreana en los que se incluyen principalmente dramas televisivos, películas, canciones pop, celebridades o idols, comida, entre otros aspectos inicialmente hacia mercados asiáticos con una posterior repercusión global”.
Al inicio, la circulación de este movimiento impactó sobre el territorio asiático con las telenovelas. Precisamente, el término “Hallyu”, en español “ola coreana”, fue utilizado por primera vez a fines de los 90 por el periódico The Peoples Daily para comentar la amplia aceptación de los dramas coreanos en las audiencias de China.
Durante ese período, de acuerdo a Zarco, la creciente expansión del fenómeno fue impulsada por medidas del Estado coreano a partir de la creación de la Oficina de Industria Cultural dentro del Ministerio de Cultura y Deporte, y de la ley de promoción cinematográfica para atraer el capital corporativo e inversión.
A partir de esa ley se eliminaron las restricciones a la participación de los “chaebols” (grandes conglomerados o monopolios con presencia en distintos sectores económicos) en las industrias cinematográfica, musical y de radiodifusión. Así lo explican Claudio Arriojas e Indira Valentina Réquiz, autores del artículo científico “Devorando el Hallyu: Desarrollo, hibridación y canibalismo latinoamericano”, donde señalan que tras esa medida empresas como Samsung, Hyundai o LG entraron a distintos sectores de la industria cinematográfica y musical a través de la adquisición de empresas de gestión, producción y de distribución.