Escribo desde la vivencia artística desarrollada durante varios años.


Para mí pintar es vivir. Es lo único que he hecho continuamente sin parar, no me ha importado donde estoy ni en qué estado anímico, y lo hago desde cualquier situación externa o interna.

Para mí pintar es calma, disfrute, meditación, música, fluir, significa hacerme uno con lo que hago, no hay distancia entre mi yo y la pintura. Mis imágenes surgen de la nada, muchas veces me sorprenden y generalmente las dejo correr libremente; sin duda veo mi vida reflejada en ellas, a veces me duele, mas no busco explicaciones, suelo aceptar lo que se revela. En mi trabajo no persigo la belleza, solo busco la autenticidad para que las imágenes sean fruto de mi energía, de mis asociaciones libres, de mi luz y mi sombra. Mis pinturas tienen un aspecto teatral y humorístico, a veces irónico, los temas abarcan un amplio espectro de la vida con múltiples narrativas pasando por las mitologías, la pareja, el sexo, la religión y también la política. Siempre fui feminista por eso la mujer es el centro de los personajes acompañada por figuras de hombres, animales, demonios, ríos, botes, agua, árboles y cavernas donde los ángeles y los demonios siempre están presentes.


Mi propósito es crear metáforas visuales como vía de comunicación entre lo real y lo invisible, entre lo cotidiano y el sueño, para ampliar y extender los límites de las vivencias