PROCESO DE DISEÑO

El desarrollo de un nuevo coche, ¿en qué consiste? Un trabajo a largo plazo

Opel acaba de presentar su nuevo Corsa, y probablemente ya esté pensando en el desarrollo de la próxima generación. Con este ejemplo queremos mostraros en qué consiste el desarrollo de un nuevo coche, y qué pasos sigue cada fabricante a la hora de crear un nuevo modelo que lanzará, de media, a 5 o 6 años vista.

Mientras que los tiempos de desarrollo se han ido recortando gracias a las nuevas tecnologías y a la informatización, algunos fabricantes hasta se plantean la renovación de sus coches cada 5 años, como Volkswagen, un periodo de tiempo que permitirá que el coche no quede nunca desactualizado y que, hace sólo 15-20 años, parecía una completa locura. Así es el desarrollo de un nuevo vehículo.

Las condiciones

Como cualquier nuevo proyecto, el desarrollo de un nuevo coche requiere de unas condiciones, unos requisitos y unas limitaciones que se recogen en un pliego de condiciones absolutamente secreto. Y es secreto porque de ello depende en gran parte el éxito o el fracaso comercial de cada uno de los modelos que se lanzarán.

En esta primera fase de desarrollo el fabricante expone qué coche va a fabricar según determinados parámetros. En este punto el constructor debe estudiar el mercado y saber qué va a buscar el cliente a largo plazo, pero también puede alterar los gustos de los consumidores y crear un segmento nuevo, como hicieron Toyota con su primer RAV4 o Nissan con el primer Qashqai.

La marca debe proponerse unos objetivos, estudiar a su cliente tipo, pero también plantearse unas limitaciones. Es decir, debe proponer un precio tanto mínimo como como máximo, el enfoque, el tamaño, qué clase de motores montará, carrocerías… Pero también se fijan plazos, objetivos de ventas o los temidos costes. Es, sin ninguna duda, el primer y más importante paso a la hora de desarrollar un coche, y no son pocos los proyectos que, con este paso ya zanjado, se han paralizado en los siguientes niveles.

Comienza el diseño

Esta es la parte más creativa del conjunto. Una vez las condiciones se conocen comienza el diseño del nuevo vehículo, y es que de él dependen muchos otros factores. Aquí se empieza a recrear cómo será el nuevo vehículo a través de bocetos primero y recreaciones por ordenador después. Pero cuidado, que no se trata de hacer un dibujo y basta.

Se proponen decenas de bocetos y opciones, entre las cuales se hace una selección dependiendo, en gran parte, de la viabilidad y precio de llevar ese diseño a la producción. Es por ello que generalmente los bocetos que nos muestran los fabricantes tienen poco que ver con los resultados finales. Aunque las líneas maestras de cada boceto sigan estando presentes en el diseño final.

Se trata no sólo de diseñar la carrocería en su conjunto, sino también detalles, logotipos y, por supuesto, el interior, cargado de distintos detalles individuales que modificarán el resultado global. Los diseños se recrean en 3D a base de informática, donde se juega con proporciones, ángulos, colores, luces y sombras.

Dando forma

Es curioso que a estas alturas el fabricante no tenga entre manos todavía nada material. Es el momento de hacerlo y dar forma a los diseños anteriores. Se crean maquetas de clay o arcilla sintética, a diferentes escalas, empezando por pequeñas maquetas donde comenzar a ver, ya en la realidad, cómo será el coche. En este paso, muchas veces se crean distintos diseños con ciertas diferencias para comprobar cuál es la combinación ganadora.

Con estas maquetas ya se comienzan a instalar elementos auxiliares como llantas, pilotos, faros, retrovisores… de modo que todo el conjunto quede proporcionado, pero estos elementos serán también maquetas. Estos primeros modelos se realizan, por cierto, a mano, y son propensos a recibir multitud de modificaciones a lo largo de su construcción.

Más adelante se empiezan a crear maquetas a escala real, con las dimensiones que tendrán los modelos de serie. Es un trabajo que actualmente se realiza por robots siguiendo las pautas del diseño base, luego se recrean los detalles a mano. Por lo general no tienen interior, que es una pieza que se reproduce aparte. Muchos de estos primeros modelos son los que, más tarde, y refinados, se muestran en los salones, aquellos que en multitud de ocasiones no tienen ni motor ni interiores, con un diseño muy prematuro.

El fabricante del automóvil encarga a diferentes empresas el diseño de las diferentes elementos: faros, climatización, sistemas eléctricos, radio, neumáticos, etc. Y debe coordinar con ellos el diseño. A veces hay componentes que son iguales en diferentes modelos, por ejemplo, el motor.

Comienzan las pruebas

Llevamos ya más de dos años en el desarrollo de nuestro coche, y es el momento de comenzar a probar todo lo planteado hasta el momento. Tenemos unas condiciones y un diseño, y ahora le toca el turno a los prototipos, que serán los encargados de dar finalmente vida a este largo y costoso proyecto.

Es ahora cuando aparecen estos primeros prototipos donde se pone a prueba la tecnología que el fabricante quiere trasladar al vehículo de calle. En muchas ocasiones estos prototipos son auténticos laboratorios con ruedas, como es el caso del recientemente presentado Renault Eolab, un coche que adelanta las tecnologías que algunos modelos Renault estrenarán allá por 2020.

También son algunos primeros prototipos funcionales que llegan a los salones y exposiciones. Cuentan ya con elementos funcionales como el interior, las puertas o una mecánica. A veces sólo juegan con un motor que les permita moverse mínimamente, otras veces el propio motor es la estrella de la presentación con una buena cantidad de caballos. Actualmente se suelen presentar también mecánicas híbridas que muchas veces no llegan a la producción, o lo harán mucho más tarde.

Las mulas de prueba

Esta sea tal vez sea la fase de desarrollo más conocida a la vez que una de las más secretas. Os hemos mostrado muchas veces vehículos camuflados con vinilos de lo más variopintos, y eso son las mulas de prueba. Existen multitud de configuraciones, y el fabricante echa a rodar muchas combinaciones para ajustar lo que más tarde será el modelo de serie.

Una vez aceptado el diseño, es necesario diseñar todo el proceso de fabricación.