Transporte de Carga: Incluye el transporte de mercancías tanto en el ámbito nacional como internacional. Se puede dividir en transporte terrestre, marítimo y aéreo, dependiendo de la distancia y del tiempo requerido.
Gestión de Almacenes: Incluye la administración de espacios de almacenamiento para productos o mercancías, asegurando su control y organización. Esto puede incluir picking, embalaje y manejo de inventarios.
Distribución y Reparto: Enfocado en la entrega de productos al cliente final o a distintos puntos de venta. Los servicios de reparto permiten la entrega "última milla" y se centran en la puntualidad y optimización de rutas.
Logística Inversa: Se encarga de la devolución de productos, gestión de residuos y reciclaje. Este servicio es crucial en sectores como el comercio electrónico, donde las devoluciones son frecuentes.
Gestión de Flotas: Consiste en la administración y mantenimiento de los vehículos que forman parte de la logística. Esto incluye la planificación de rutas, el seguimiento de las unidades y la reducción de costos.
Servicios Aduaneros: Incluye la asesoría y gestión de procesos de importación y exportación, como aranceles, documentación y requisitos legales para el cruce de fronteras.