Los orígenes mistéricos de nuestra institución son inciertos, algunos investigadores los sitúan hace más de cinco mil años en el antiguo Egipto, otros opinan que en la Biblia hay evidencias de que algunos personajes fueron masones, incluido el mismo Cristo, sin embargo, lo anterior no son más que conjeturas que pretenden dotar a la francmasonería de un carácter sagrado que desciende directamente de aquello que comúnmente llamamos “Dios”.
Algo diferente son los orígenes históricos, pues hay evidencias que apuntan a que la francmasonería tiene su nacimiento en los gremios de constructores (masón significa albañil) de la Baja Edad Media, alrededor del año 1300 d. C. Estos gremios fueron evolucionando con el paso de los años y aceptando en sus filas a hombres que cada vez tenían menos que ver con la construcción de templos (operativismo) y más con el conocimiento filosófico y científico (especulación); estos hombres se hicieron llamar a sí mismos francmasones para distinguirse de los antiguos albañiles, a quienes únicamente se les llamaba masones.
Es Filosófica
Porque orienta al hombre hacia la investigación racional de la leyes de la Naturaleza; invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica; busca la reflexión filosófica , la penetración del sentido espiritual del movimiento de la Historia; contempla en cada tiempo histórico las nuevas inspiraciones doctrinarias y asimila, de cada sistema filosófico, lo que pueda significar el aporte al patrimonio de la Verdad abstracta, más allá del tiempo y del espacio.
Es filantrópica
Porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y sus recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, razas, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de los espíritus y a la tranquilidad de las conciencias, algunos apóstoles de la Orden han expresado en frases sintéticas el espíritu ecuménico que anima a la Masonería: "Toda la especie humana es una sola familia dispersa sobre la faz de la tierra; todos los pueblos son hermanos, y deben amarse unos a otros como tales".
Es progresista
Porque enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta libertad de conciencia. La Masonería tiene por objeto la búsqueda de la Verdad, desechando el fanatismo y abordando sin prejuicios todas las nuevas aportaciones de la invención humana; estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes y no pone obstáculo alguno en la investigación de la Verdad.