En la Grecia Antigua (más o menos durante el primer milenio antes de Cristo), un rapsoda era un recitador o pregonero ambulante que cantaba poemas homéricos u otras poesías épicas. Los aedos también lo hacían, pero a diferencia de los rapsodas los aedos componían las obras que declamaban. Los rapsodas se limitaban a declamar y recitar las obras de otros. Homero recitaba los dos poemas épicos por los que es conocido hoy en día: la Ilíada y la Odisea. No se tiene constancia de que él fuese el autor original y por eso se le considera más un rapsoda que un aedo.
Los rapsodas, como así lo hacía seguramente también Homero, recorrían las ciudades de la Hélade prestando sus servicios como poetas y cantores, por los que recibían honorarios. También recitaban sucesos del pasado resaltando así las figuras de reyes y próceres de sus pueblos. En resumen, cantaban y recitaban en las fiestas populares, ferias y talleres. Se referían a la historia de la comunidad, las hazañas del país y triunfos militares. A diferencia de los aedos, no utilizaban acompañamiento musical sino que estaban sujetos a un texto escrito, por lo que no podían improvisar. Los rapsodas utilizaban el rapdos, una vara para acompañar su canto. Por lo general, eran poseedores de una memoria prodigiosa, al menos en la época en que la escritura no estaba todavía inventada en Grecia y la memoria y la oralidad eran las únicas herramientas posibles de transmisión de cantos y poemas.
Se llama mester de juglaría el conjunto de la poesía —épica o lírica— de carácter popular difundida durante la Edad Media por los juglares, que eran quienes las cantaban o recitaban para el recreo de nobles, reyes y público en general. En castellano se menciona por primera vez la palabra juglar en 1116, época en que aparecen los juglares en León. Según Ramón Menéndez Pidal, en su estudio Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas (Madrid, 1957), la palabra juglar proviene del latín jocularis, joculator, que significa 'bromista u hombre de chanzas'. Por su parte, la palabra mester viene de la palabra menester, a su vez del vocablo latino ministerium, que significa ministerio y, a su vez, 'oficio'.
Había dos tipos: los juglares épicos: que recitaban poesía narrativa, y los juglares líricos, que se dedicaban a cultivar la poesía sentimental y a difundir composiciones poéticas como serranillas, coplas, poemas compuestos por trovadores etc. En la primera Edad Media (X,XI,XII y XIII) eran más numerosos los primeros; a partir de la segunda mitad del siglo XIII y en el XIV dominan más los líricos.
Las características del Mester de Juglaría fueron suficientemente importantes como para considerar una especie de escuela en sí misma. De ellas podemos destacar:
El juglar era la persona que interpretaba la obra y la recitaba. Se valía de su propio estilo y de su creatividad para narrar los poemas.
No se solía conocer al autor. Al contrario que sucede en el Mester de Clerecía, por ejemplo, aquí se sabe que el juglar era quien recitaba, tal vez escribía e incluso recopilaba información, seguramente del imaginario colectivo, pero su nombre no era importante.
La temática es otra de las características importantes. Generalmente se narraban hechos de la vida cotidiana con toques fantásticos. No obstante, en la zona española los cantares de gesta, los cantos épicos y los poemas amorosos eran los favoritos por juglares y público.
La rima de los poemas se caracterizaba por ser irregular, monorrima y asonante. En general, utilizaban series ilimitadas de versos de entre 10 y 18 sílabas, aunque el de 16 era el más habitual, agrupados en estrofas que se dividían en dos hemistiquios o partes con una cesura o pausa central.
El lenguaje que usaban era bastante vulgar, exento de cultismos, buscando recitar con fuerza narrativa, pero comunicando con simpleza para llegar al público poco educado. Se usaban mucho las exclamaciones y los epítetos, pero muy limitado en cuanto a recursos estilísticos.
Las fuentes solían ser anónimas y de carácter oral y popular. Eran modificadas a conveniencia para dirigirlas a un pueblo iletrado y ávido de historias épicas.
Clase social: el trovador era una persona culta, leída y de clase social alta; el juglar era una persona perteneciente a clases sociales más bajas.
Composiciones: gracias a la instrucción que habían recibido los trovadores, estos componían sus obras, tanto a nivel musical como poético; en cambio, el juglar interpretaban lo que los trovadores componían, ellos no eran compositores.
Actuación: los trovadores actuaban en la corte y en los palacios, en entornos refinados y con un público de clase alta; los juglares actuaban en las plazas de los pueblos y en las calles para el público más general.
Lenguaje: los trovadores solían emplear un lenguaje más culto, rico y formal; mientras que los juglares apostaban por un estilo más informal y cercano al pueblo.
Oficio: los trovadores realizaban sus espectáculos como un acto de amor a la cultura y al arte; los juglares actuaban con una motivación económica, para poder vivir, como su oficio.
Espectáculos: los trovadores leían sus textos con emoción y solemnidad; los juglares jugaban más con los textos e introducían mímica o excesos de dramatización para llegar más al pueblo.
Colaboración: los trovadores solían contar con los juglares para que estos musicalizaran la melodía. En la corte, la literatura estaba bien vista pero la música se consideraba como un arte más del vulgo; por eso, los trovadores solían componer y recitar y los juglares cantar y musicalizar.
Arte que desempeñan: los trovadores se vinculaban artísticamente con la literatura, por tanto, eran autores, poetas y compositores; los juglares eran principalmente los músicos, así como los actores de los textos.
Tipo de vida: los trovadores residían en sus residencias y acudían a la corte para hacer sus actuaciones; los juglares eran nómadas que viajaban por diferentes pueblos para ganarse la vida.
Géneros en España: los trovadores cultivaron el Mester de Clerecía, textos en castellano que narraban la historia del país de la mano de cultos y clérigos; los juglares, en cambio, cultivaron el Mester de Juglaría, un tipo de texto escrito por los juglares y que tenían un carácter más popular y universal.
El rap es un estilo de música y de baile que surgió en la década de 1980 en los barrios de gente negra e hispana de la ciudad de Nueva York. Se deriva del funk y siempre se asocia a la cultura relacionada con el hip-hop.
La principal característica del rap es que presenta un ritmo sincopado y muy monótono. Las letras son muy largas y son cantadas en forma monologada. Las mismas suelen ser radicales y tratan de muchos temas. Se habla de problemáticas sociales como la violencia, la lucha contra el sistema ya establecido, el machismo y la violencia, entre otras cosas.
Al intérprete de música rap se denomina rapero, mientras que la acción de tocar este tipo de música se denomina rapear. Los raperos también se los reconoce por las siglas MC o Master of Ceremony (maestro de ceremonia). Al rapear el cantante se apoya en el ritmo que marcan los beats de fondo.