Françoise Gadet es profesora hemérita de sociolingüística y miembro del laboratorio Models, Dynamics, Corpus (MoDyCo) de la Universidad de Paris Ouest Nanterre La Défense (Francia).
En 1979, escribe junto con otros autores Les maîtres de la langue: avec des textes de Marr, Staline, Polivanov, libro colectivo sobre lingüística soviética. Se trata de un libro colectivo singular dentro de la historia intelectual francesa de finales de los años setenta, y constituye uno de los primeros intentos sistemáticos de presentar al público francófono una lectura crítica, contextualizada y materialista de la lingüística soviética. El volumen reúne traducciones de textos de Marr, Polivanov y Stalin, acompañadas de un aparato crítico elaborado por un equipo francés estrechamente vinculado al análisis del discurso materialista y a la sociolingüística crítica. En este contexto, la participación de Françoise Gadet es decisiva: ella firma la Introducción general, el único capítulo individualmente atribuido, y es la responsable de situar históricamente y teóricamente el conjunto del volumen. Su texto inicial, extenso y denso, ofrece una reconstrucción precisa de las condiciones políticas, institucionales y científicas en las que se desarrolló la lingüística soviética, explicando cómo las teorías de Marr, las intervenciones de Stalin y las aportaciones de Polivanov no pueden comprenderse sin atender a las tensiones entre ciencia, ideología y aparato estatal.
El resto del libro está organizado en tres grandes bloques dedicados respectivamente a Marr, Polivanov y Stalin. Cada bloque presenta textos traducidos directamente del ruso y acompañados de comentarios críticos redactados por el equipo editorial francés, que incluye a Michel Pêcheux, Paul Henry, Jacques Guilhaumou y Régine Robin. Aunque estos comentarios no están firmados individualmente, la bibliografía especializada permite identificar con claridad la participación de cada uno en la elaboración del aparato crítico. Pêcheux interviene en la orientación teórica general del volumen, especialmente en la lectura materialista de la relación entre lengua e ideología y en la crítica a la noción de “ciencia proletaria” tal como fue formulada por Marr. Paul Henry aporta su conocimiento profundo de la tradición marxista en lingüística y su lectura rigurosa de la teoría jafetítica, anticipando elementos que desarrollará más tarde en sus propios trabajos. Jacques Guilhaumou contribuye a contextualizar históricamente los textos, especialmente en lo relativo a la relación entre discurso político y producción científica en la URSS. Régine Robin, historiadora y analista del discurso, participa en la lectura crítica de la intervención de Stalin de 1950, subrayando su carácter político y su impacto devastador sobre la institucionalidad científica soviética.
La estructura del libro refleja esta distribución de tareas: tras la Introducción firmada por Gadet, los textos de Marr aparecen acompañados de notas que explican la génesis y la recepción de la teoría jafetítica, así como su papel en la construcción de una “lingüística proletaria” que pretendía romper con la tradición comparatista occidental. Los textos de Polivanov, más técnicos y más cercanos a una lingüística marxista no dogmática, se presentan con comentarios que destacan su originalidad, su rigor y su trágico destino político. Finalmente, el texto de Stalin, “Marxismo y problemas de la lingüística”, se ofrece en traducción íntegra y acompañado de un análisis que muestra cómo su intervención no responde a un debate científico, sino a una operación de control ideológico que reconfigura de manera autoritaria el campo lingüístico soviético.
Su investigación se centra en particular en el estudio del francés oral común fuera de Francia (especialmente en América del Norte y África negra), la sintaxis del francés hablado común, el estudio de las diferentes formas de francés no estándar (en particular en los suburbios parisinos) y el estudio del estilo (variación interindividual). Sus investigaciones se centran en entender cómo estas formas de francés divergen del estándar y qué factores sociales y lingüísticos influyen en su desarrollo. Para Françoise Gadet, el libro representa un momento temprano en el que su sensibilidad sociolingüística y su atención a la historicidad de las teorías se articulan con el proyecto pecheuxiano, anticipando la trayectoria que desarrollará en las décadas siguientes.
Más adelante, Gadet explora cómo las variedades del francés divergen del estándar en áreas urbanas, como los suburbios de París. Ella señala que estas variedades no son simplemente desviaciones del estándar, sino sistemas lingüísticos complejos y coherentes por derecho propio.
"El argot de los suburbios no es ni una variante errónea, ni una degradación de la lengua francesa, sino una variedad compleja con su propia lógica interna" (Gadet, 1995).
Gadet analiza cómo factores sociales, como el estatus socioeconómico y la pertenencia a grupos específicos, influyen en la forma en que se desarrollan estas variedades no estándar del francés.
"El habla de los jóvenes de los suburbios de París no es simplemente una manifestación de resistencia o rebelión, sino también una forma de expresión que responde a necesidades comunicativas específicas." (Gadet, 2004)
Gadet también estudia cómo estas variedades orales se relacionan con la lengua escrita y cómo los hablantes manejan esta relación en contextos educativos y profesionales.
"Los hablantes de las variedades urbanas del francés a menudo enfrentan un desafío al tener que moverse entre el francés hablado y el escrito, que difieren significativamente en normas y convenciones" (Gadet, 2008).
Nuestra autora ofrece una perspectiva integral sobre las variedades no estándar del francés, destacando su complejidad y coherencia interna, así como los factores sociales y lingüísticos que moldean su evolución en contextos urbanos específicos como los suburbios de París. En concreto, destacamos el importante libro Les parlers jeunes dans l'Ile-de-France multiculturelle (2017), donde afirma que el francés hablado por los jóvenes es más a menudo objeto de clichés (periodísticos o comerciales) que de un verdadero estudio. Basándose en datos minuciosamente establecidos, en descripciones rigurosas y en un examen crítico de los estereotipos más comunes, este trabajo permite captar tanto la diversidad de las lenguas de los jóvenes como su continuidad con las formas de hablar de otros hablantes de francés. Los estudios que aquí se presentan se llevan a cabo a partir del corpus MPF (Multicultural Paris French), recientemente recopilado en la región parisina con el fin de estudiar los posibles efectos del contacto con las lenguas inmigrantes sobre el francés hablado en la región parisina, en particularmente por parte de los jóvenes. Compuesto por entrevistas llamadas de “proximidad” y grabaciones “ecológicas” entre pares, este corpus proporciona nuevos datos sobre una lengua viva, hasta ahora poco visible. A partir de ejemplos del corpus, el trabajo ofrece una serie de descripciones de esta lengua a nivel fónico (el llamado "acento" de los jóvenes), gramatical (las "desviaciones" de la sintaxis estándar) y léxico (el. palabras “nuevos” empleados). Estas observaciones conducen naturalmente a preguntas sobre la evolución del lenguaje (¿las innovaciones observadas prefiguran cambios futuros?) y sobre las categorizaciones sociológicas (¿cómo expresan los grupos su identidad?).
Reseña de Pierre Achard.
Françoise GADET, Le français ordinaire. Paris, Armand Colin, 1989.
En principio, la lingüística, como ciencia del lenguaje, se ocupa de la lengua hablada. Sin embargo, el francés hablado se estudia relativamente poco. El libro de Françoise Gadet, modesto en cuanto a su volumen y que se presenta como un manual didáctico, es por tanto muy bienvenido desde este punto de vista. Las razones probables de este interés relativamente escaso por el francés hablado se deben sin duda a lo que F. Gadet afirma en la primera frase: «Los diferentes hablantes del francés hablado son diferentes». El primer capítulo se titula «¿Qué es la variación? En otras palabras, el enfoque adoptado plantea, para el francés hablado, el mismo problema que la lingüística tiene más dificultades para abordar. ¿Por eso son tan escasos los estudios sobre el francés hablado tal y como se utiliza en la práctica?
La originalidad del punto de vista es tanto más interesante cuanto que este enfoque de la variación no va acompañado de ninguna militancia sociolingüística: Françoise Gadet describe las prácticas variables como lingüista, muestra cómo la variación forma un sistema sin empantanarse en polémicas sobre los méritos respectivos de las distintas escuelas, y tiene el raro mérito de saber destacar, sin exclusividad, las aportaciones de las distintas escuelas lingüísticas que, con demasiada frecuencia, se presentan como enfrentadas entre sí. Y esto, sin caer en el eclecticismo: el lector se deja guiar siempre por los fenómenos a observar y la coherencia de su análisis.
El propio plan del libro constituye ya un punto de vista teórico: tres partes;- la variación, que plantea los problemas de comunidad lingüística, norma y falta, factores internos y externos. Pero también la relación entre intuición y observación, los problemas de la recogida de datos, la transcripción y la relación entre la palabra hablada y la escrita; - la fonología, dominio específico e indiscutible de los métodos variacionistas, para los que las variaciones de forma pueden estudiarse sin ningún impacto semántico (diferentes maneras de decir lo mismo).
-Sintaxis, donde el análisis de la variación es más complejo, ya que la competencia entre las formas nunca carece de repercusiones sobre el significado. También aquí, las distintas cuestiones centrales se estudian sucesivamente dentro de un marco sistemático (parataxis, negación, interrogación, construcciones de relativo y que, tematización). También en este caso, las distintas cuestiones centrales se estudian sucesivamente dentro de un marco sistemático (parataxis, negación, interrogación, construcciones relativas y que, tematización). Este libro se dirige a dos públicos que podrán utilizarlo en el futuro.
- los estudiantes y profesores de lingüística, que encontrarán en él una exposición notablemente clara del francés hablado y de los problemas que plantea su descripción; - los investigadores de cualquier disciplina, que podrán ver, más allá del manual introductorio, una evaluación sobre un caso concreto de los distintos enfoques de la ciencia del lenguaje, su utilidad, sus límites y su aportación específica.
Si, como afirma J.-Cl. Milner, el estudio del lenguaje es una ciencia, F. Gadet nos muestra aquí que, como toda ciencia, desarrolla un saber acumulativo, algo que las querellas entre escuelas -sin duda inevitables en una práctica de investigación- tienden a veces a hacernos olvidar.
Es miembro de los consejos editoriales de revistas francesas (Facts of Language, Glottopol, Langage & Société, Le Français Today, Le Français en Afrique, Lidil, LINX, Márgenes lingüísticos, Revue Française de Linguistique Appliquée) y extranjeros (Arena romanística, Cahiers de languages, Journal of French Language Studies, Journal of Language Contact). Codirige la colección "Lingüística variacional" en Garnier.
Entre sus publicaciones destacan:
La Langue introuvable (junto a Michel Pecheux), éd. La Découverte, 1981.
La grammaire d'aujourd'hui: guide alphabétique de linguistique française (avec Michel Arrivé et Michel Galmiche), éd. Flammarion, 1986
Le français ordinaire, éd. Armand Colin, 1989
Saussure, une science de la langue, éd. PUF, 1990
Le français populaire, éd. PUF, 1992
L'oral pour apprendre (avec Catherine Le Cunff) dans Repères No 17/1997, éd. INRP, 1998
La variation en français, éd. Ophrys, 2003