Son procedimientos legales para transmitir los bienes, derechos y obligaciones de una persona fallecida a sus herederos.
Determinan qué progenitor convivirá y cuidará de los hijos menores tras una separación, basándose en el interés superior del menor.
Son procedimientos familiares, a menudo orales y sumarios, diseñados para garantizar la subsistencia de los acreedores alimentarios (hijos, cónyuge, etc.).
Permiten disolver el vínculo matrimonial sin necesidad de alegar causas legales, basado en el libre desarrollo de la personalidad.
Es el acto legal para asumir la filiación de un hijo, mientras que el desconocimiento de paternidad es la acción judicial para destruir dicho vínculo si no es el padre biológico.
El régimen de visitas y convivencia es el derecho de los menores a mantener lazos afectivos con el progenitor no custodio tras una separación. Busca proteger el interés superior del menor, permitiendo visitas estructuradas (días, horarios, lugar) o libres, pactadas de mutuo acuerdo o fijadas por un juez.