¡Cada vez falta menos! La vuelta a clases está a la vuelta de la esquina. Por lo que es importante comenzar a prepararnos para que la vuelta sea lo más “suave” posible.
Hoy te voy a sugerir una palabra llave para que la utilices durante este mes de Febrero. La palabra clave es VIAJE.
¿Por qué esa palabra?
Bueno, a todas nos gusta viajar, asique ya de por sí tiene una connotación positiva que asociamos a percepciones agradables.
Pero más allá de eso, la palabra VIAJE es una herramienta poderosa, porque cada letra esconde una herramienta para que puedas utilizar según la situación en la que estén tus hijos.
¿Empezamos?
Validación emocional: Si tu hijo se muestra preocupado por el regreso a clases, podes decirle: “Es normal sentirse un poco ansioso...entiendo cómo te sientes..” Validar sus emociones les da el espacio para que se sientan comprendidos. Es darle la oportunidad que pueda expresar lo que le pasa sin juzgar, pero sí acompañar eso.
Incorporar rutinas: Una semana antes de que empiecen las clases, empieza a adelantar el horario de dormir y despertarse. Puedes decirle: “Vamos a ir acostumbrándonos a levantarnos temprano, así será más fácil cuando empieces las clases.” Esto les ayuda a visualizar el regreso como algo esperado y mejorar la estructura del día a día.
Alentar expectativas positivas: Si tu hijo tiene miedo de volver a escuela o de nuevas materias, pueden favorecer expectativas positivas diciendo: “El regreso es una oportunidad para aprender cosas nuevas y hacer nuevos amigos.” Ayudarles a visualizar lo positivo genera entusiasmo.
Jugar con la idea: Puedes convertir la compra de útiles escolares en una actividad divertida: “Vamos a elegir juntos tu mochila nueva o los útiles escolares, así puedes empezar el colegio con algo que te guste mucho.” Este tipo de juego hace que el regreso a clases se sienta menos tedioso.
Empatizar: Esta palabra es fundamental, porque permite sintonizar con lo que a nuestro hijo o hija le está pasando. Si lo observas con miedo, ansioso, etc., puedes decir: “Yo también me acuerdo cómo era el primer día de clase cuando era niña. Al principio puede ser un poco difícil, pero con los días todo se empieza a equilibrar. Esto lo vamos a hacer juntas.” Empatizar demuestra que comprendes lo que sienten y los acompaña en sus miedos.
Espero que estas sencillas herramientas hayan sido útiles. A medida que el inicio del ciclo lectivo se aproxima, recordar la palabra VIAJE puede ser de gran ayuda para quienes buscamos vivir una crianza emocionalmente inteligente. El regreso a clases es una oportunidad para fortalecer vínculos, crear nuevas rutinas y fomentar una actitud favorable hacia los desafíos que se avecinan.
Nota importante: Estas herramientas están pensadas para acompañar el regreso a clases en un contexto general. Si tu hijo o hija atraviesa una situación de bullying o acoso escolar, es fundamental implementar otras estrategias específicas. Si querés orientación o te gustaría trabajar en el acompañamiento de tu hijo, podés contactarme para explorar juntos las mejores herramientas.
¡Nos vemos!
Al comenzar un nuevo año, solemos trazarnos objetivos y planes. A veces se concretan, otras quedan escritos en alguna hoja olvidada o se desvanecen como nubes que el tiempo aleja lentamente.
Este año viajé junto a mi familia a Viña del Mar, Chile, para disfrutar de unos días de playa en un entorno hermoso. Conectar con esa mezcla de ciudad y naturaleza me invitó a reflexionar sobre la posibilidad de articular e integrar nuestras dualidades.
Con frecuencia, como madres y padres, vivimos divididos entre múltiples dimensiones: el trabajo, el hogar, la pareja, los hijos, los propios padres. Acompañar a nuestros hijos es una responsabilidad que elegimos asumir y lo hacemos con amor. Sin embargo, no siempre es sencillo. Hay momentos en los que las situaciones nos desbordan emocionalmente, llevándonos incluso al borde de la desesperación.
La crianza es una tarea compleja y desafiante, para nada fácil. Además, las presiones sociales imponen la figura de la madre perfecta y el ideal de hijos impecables en la escuela, el club o cualquier ámbito. Sin embargo, sabemos que la vida no es así.
Desde la orilla de la playa, observando el horizonte y a las familias disfrutando del atardecer, surge una invitación a reflexionar sobre nuestras contradicciones y divisiones. Tal vez este año podamos encontrar formas de acompañar a nuestros hijos desde un lugar más realista y humano, dejando atrás las expectativas ideales y abrazando una crianza posible, consciente y amorosa.
Enero , 2025.
Roxana Del Valle