Nos comprometemos a impulsar un cambio social basado en la justicia, la igualdad y la defensa de los derechos humanos y civiles para todas las personas, sin discriminación alguna.
Compromiso con la No Discriminación: Nos adherimos firmemente al principio universal de no discriminación, el respeto y la dignidad universal como pilares de nuestro accionar. Rechazamos activamente cualquier forma de ataque, violencia o prejuicio.
Búsqueda de la Claridad Conceptual: Sostenemos la necesidad de un marco legal y políticas públicas que distingan conceptualmente el sexo biológico y la identidad de género. Esta claridad es fundamental para la coherencia legislativa y la protección efectiva de los derechos de grupos vulnerables.
Reconocimiento de la Realidad Material: Reafirmamos el sexo biológico como una realidad observable, no como una creencia u obsoleta. Reconocer sus implicaciones en la salud, la biología y la dinámica social es compatible con la defensa de los derechos de todas las personas.
Defensa Integral de Derechos: Es posible y necesario defender los derechos y la dignidad de todas las personas, incluyendo a las personas trans, sin necesidad de borrar la realidad material del sexo. Un enfoque honesto requiere reconocer y respetar ambas realidades.
Independencia de Credos e Ideologías: Nuestro compromiso se basa únicamente en la justicia y la dignidad universal, manteniendo una estricta neutralidad ante cualquier credo o ideología política.
Inclusión como Fortaleza: Creemos firmemente que la diversidad enriquece a cualquier comunidad. Al fomentar la participación de todos, amplificamos las voces ignoradas y creamos caminos hacia la equidad de recursos y oportunidades.