Mel es una centaura que vive como nómada en los bosques. Fue criada por un paladín que la encontró de bebé, por lo que tiene por valores la nobleza, la justicia y la bondad.
Jamás ha salido del bosque, ya que aquel paladín pensaba que era demasiado inocente y buena para el mundo de los humanos.
Su meta siempre fue ser como aquel paladín, su único referente, por lo que creó una maza con un panal para luchar por los animales. Una hormiga picó a su maestro, resultando en una muerte fatal por una coincidente alergia.
Mel mató a aquella hormiga en vengaza, su primer acto como paladín, y desde entonces lleva colgada su cabeza al cuello como trofeo y aviso a aquellos que osen contribuir al mal.