El estado de alarma por crisis sanitaria COVID-19 nos está obligando a desarrollar nuevas formas de hacer en múltiples ámbitos. ¿En qué aspectos está variando la evaluación psicopedagógica?, ¿Qué aspectos de esta evaluación consideras que son más positivos y cuáles más negativos respecto a la evaluación realizada antes del comienzo de esta situación?, ¿Crees que este nuevo tipo de evaluación favorece avanzar hacia una educación más inclusiva?
"Nuestras evaluaciones psicopedagógicas se están centrando en aspectos cualitativos y de análisis del nivel de competencia curricular del alumno, de los registros de observación, de la información que proviene de las educadoras y entrevistas con familias telefónicas, es decir, no hemos aplicado pruebas estandarizadas".
"Obliga siempre a tener una mirada mucho más amplia y a tener en cuenta y dar más valor a la información que te da el contexto".
"No se pueden realizar evaluaciones psicopedagógicas porque implica aplicar pruebas psicométricas al alumno y en el estado actual no se pueden realizar".
"Al no poder evaluar a los alumnos, se nos ha solicitado emitir certificados transitorios en el estudio de todos los expedientes, solo a aquellos de que estos adjunten un informe médico concluyente".
"Estamos haciendo un proyecto piloto de tele-evaluación y tele-intervención basándonos en el modelo basado en rutinas y la formación impartida estas semanas por Plena Inclusión. No obstante, muchas de las evaluaciones, debido a la dificultad de llegar a niños de edad tan temprana no se están pudiendo realizar".
"Agudiza la observación por parte de la familia, y lo que comparte enriquece la evaluación".
"El cambio es total. Ordinariamente me dedico el 90% del tiempo a evaluar, mientras que en la actualidad no está siendo posible. Ahora dedico el tiempo a la atención a las familias, sobre todo telefónicamente y por vía telemática, así como para preparar el periodo de escolarización".
"No se hace nueva evaluación, no se puede evaluar en la distancia".
"Realmente creo que facilita un modelo centrado en las fortalezas y en un análisis sistémico, por lo que se da más peso a cómo el contexto puede adaptarse al alumno con el fin de que participe activamente en las rutinas y de fomentar su desarrollo partiendo de sus fortalezas. No obstante, estoy hablando de algo pero donde la escuela infantil no puede participar al no considerarse desde la administración el papel tan importante que tienen, una pena ya que permitiría poder hacer más efectiva esa inclusión de nuestros ACNEE".
"Seguimos con la mirada en el niño, pero al recoger más información escolar también cobra más importancia el contexto; aunque hay pocas sinergias para buscar cambios significativos en el mismo"
"Esta nueva evaluación estaría mucho mejor. Y daría respuesta al cambio de un modelo clínico por uno educativo, de verdad".
"Reunimos documentación, especialmente clínica, pero no se puede hacer una evaluación no presencial como tal".
"Ha condicionado mi forma de relacionarme con las familias. No puedo reunirme con ellas y mi trabajo, sobre todo es atender a las familias vulnerables, tan solo puedo comunicarme con ellas vía telefónica".
El aspecto de la evaluación que considero más positivo es... "Mayor información de los adultos que le rodean, mayor información cualitativa".
"La evaluación psicopedagógica se centra en las debilidades de cara a justificar el dictamen. No obstante, en el informe se intenta recoger las fortalezas, pero es cierto que muchos profesores se centran en la conclusión y en el déficit, a pesar de las fortalezas. No hay cultura de inclusión y menos en alumnos con problemas de conducta".
"No hemos podido conocer al niño en su contexto ni con sus cuidadores principales. La presión administrativa hace que finalmente busquemos describir sus dificultades para justificar su dictamen. No obstante, al determinar sus necesidades educativas especiales, procuramos poner el énfasis en las medidas facilitadoras para su desarrollo".
"Se da mas peso a los cuestionarios y las observaciones de familiares que están con el niño".
"Al estar trabajando de forma directa con las familias vamos más allá y se promueve analizar de forma sistémica el entorno y las dificultades del niño/a".
La evaluación... "se intenta ajustar a la globalidad del alumno, de cualquier forma no hacemos evaluación si no se había iniciado algo de la misma, en la etapa previa al confinamiento".
"Se vive con incertidumbre el tomar decisiones sobre la escolarización de un alumno cuando no dispones de tanta información como la que obtenías antes".
"Lo que ha cambiado es la respuesta educativa, no la evaluación. En esta respuesta sí se ha ampliado la mirada al contexto y se han identificado factores que facilitan y dificultan y se ha dado una respuesta más coordinada entre los profesionales y más individualizada al niño y su familia".
"Se han dejado más las pruebas diagnósticas de un modelo médico y se centra más en la descripción de lo observado ante las diferentes situaciones de aprendizaje".
"Utilización de menos pruebas psicopedagógicas y más información basada en la detección de barreras y palancas al aprendizaje. Es una evaluación menos centrada en las dificultades del alumno y más centrada en la respuesta de la escuela".
"Yo creo que se sigue poniendo la mirada en el niño. Es decir, lo primero que descartamos es si tiene o no un diagnósticos, y en ese caso, ya no hay más preguntas que hacer. El alumno tiene tal, con adjuntar los informes médicos es suficiente. Y en el resto de casos, se sigue preguntado en base a los hitos del desarrollo del niños y las características de éste".