Haro es una ciudad situada en el noroeste de La Rioja, España, y es considerada la capital del vino de Rioja debido a su gran tradición vinícola. Ubicada en la comarca de La Rioja Alta, a orillas del río Ebro, Haro es un referente en la producción y comercialización de vinos de alta calidad, con numerosas bodegas centenarias que han llevado el nombre de la ciudad a nivel internacional.
El casco histórico de Haro destaca por su rico patrimonio arquitectónico, con monumentos como la iglesia de Santo Tomás, de estilo gótico con una impresionante portada plateresca, el Palacio de los Condes de Haro y la Basílica de Nuestra Señora de la Vega, patrona de la ciudad. Sus calles empedradas y plazas invitan a recorrer su historia y disfrutar de su ambiente acogedor.
Además del turismo enológico y cultural, Haro ofrece una excelente gastronomía riojana, con platos tradicionales como las patatas a la riojana, el cordero asado y las chuletillas al sarmiento, siempre acompañados de los prestigiosos vinos.
Gracias a su combinación de historia, cultura, vino y festividades, Haro se ha convertido en un destino imprescindible para los amantes del enoturismo y la tradición riojana.
Haro, como toda La Rioja, es de tierra de frontera. De antiguo estuvo poblada por berones. Durante la romanización de la península, se sabe de la existencia de "Castrum Bilibium", en las Conchas sobre el Ebro, frente a Salinillas de Buradón. Este castillo lo nombra San Braulio, Obispo de Zaragoza, cuando en el siglo VII escribió la vida de San Millán.
La fecha tradicional de la fundación de la villa de Haro, se sitúa hacia el siglo X. En 1017, Haro fue donada por Alfonso VI de Castilla a Diego López, Señor de Vizcaya, por su ayuda prestada en las luchas contra el rey aragonés. Y desde este momento, el apelativo de Haro se une al de Señores de Vizcaya hasta que en 1288 lo pierden tras el enfrentamiento entre Sancho IV de Castilla y Lope de Haro, que tuvo como consecuencia la muerte de este último y la conquista de la villa por el rey, donde convocó Corte, conocida como de "Haro" en el lugar de Villabona.
Durante la Edad Media, Haro creció absorbiendo la población de villas cercanas como Tondón y Bilibio. En 1187, Alfonso VIII de Castilla la dio fuero, confirmado por Alfonso X el Sabio (1254), que contenía el régimen político, administrativo, penal y económico que dominó la villa. En la Baja Edad Media (1358) se celebró en Haro una junta con objeto de reglamentar una hermandad de distintas poblaciones con el fin de defenderse de los desmanes que se originaron durante este tiempo.
En los siglos XIV y XV, la villa pasó a poder de los Trastamara y posteriormente a Navarra, hasta que en 1430, Juan II de Castilla la donó a Don Pedro Fernández de Velasco, con el título de Conde de Haro, por la ayuda recibida en su lucha contra Juan II de Aragón. En 1627 se estableció la imprenta en Haro, siendo la primera obra editada, siendo su impresor Juan de Mongastón en 1631.
A lo largo del siglo XIX Haro se ve envuelto en los acontecimientos de la época, fortificándose durante la guerra de la Independencia y, posteriormente, con motivo de la guerra de Sucesión de 1834. En 1833 se crea la provincia de Logroño y deja de pertenecer administrativamente a Burgos. Un año después, se constituyó en uno de los 9 partidos judiciales, con 30 pueblos en su jurisdicción. A finales de este siglo Haro despunta económicamente gracias a sus numerosas industrias, algunas de nueva creación.
Por todo ello, y a iniciativa del Marqués de Francos, la Reina Regente María Cristina, por Real Decreto de 1891, le concede el título de Ciudad. Consecuencia de esta prosperidad: en 1841 se inaugura el Teatro Bretón de los Herreros; en 1886 la Plaza de Toros, por los diestros Lagartijo y Frascuelo; en 1877 se aprueba el proyecto de alumbrado público por electricidad, que se inaugura en Fiestas de Ntra. Sra. De La Vega, 1890; en 1892 comenzó a funcionar la sucursal del Banco de España y ese mismo año, a iniciativa del Ministro de Fomento, Linares Rivas, se creó la Estación Enológica.
Haro posee una gran riqueza en patrimonio artístico y cultural que merece la pena conocer. Gran parte lo podemos descubrir simplemente paseando por la ciudad y descubriendo nuestra “Herradura”, el casco antiguo declarado en 1975 Bien de Interés Cultural, los distintos palacios repartidos por la ciudad además de nuestras iglesias.
Sin duda uno de los edificios de referencia de Haro, considerada la obra civil más importante y mejor conservada de la ciudad.
Fue construido en la época del rey Carlos III, conocido como el rey albañil. Trazada inicialmente por José de Ituño en 1768 fue bastante modificada por Ventura Rodríguez. Tuvo como arquitecto a Francisco Alejo Arangurenen y como maestro cantero al habitante de la ciudad, Pedro Zaldibe.
Figura en su fachada de piedra de sillería el escudo barroco de la ciudad y una inscripción que reza "Reinando Carlos III / Año de 1769). El reloj que corona la fachada fue colocado en 1857.
Desde hace mucho tiempo, las mujeres y hombres de Haro han estado vinculados a las tareas y faenas de la viticultura y de la elaboración del vino, en un territorio donde el viñedo es el cultivo por excelencia.
En el recorrido de este museo al aire libre, se pueden contemplar diferentes esculturas de oficios tradicionales, artesanos y artísticos, con los que se reconoce el trabajo, en algunos casos ya desaparecido, de muchas personas que vivieron y trabajaron en Haro y en La Rioja Alta.
Este edificio religioso de Haro es una de las obras mejor conservadas de la ciudad. Su fachada destaca por una portada con arco de medio punto y esculturas de San Pedro, San Pablo y la Inmaculada, coronada por una espadaña. Otra espadaña, con campanas y decoración barroca, se encuentra en la fachada cercana a los Jardines de la Vega. Su interior tiene tres naves con bóvedas de arista, un crucero y una cabecera rectangular. Destaca el retablo mayor, de estilo barroco (1740), que alberga una talla policromada gótica de la Virgen de La Vega (siglo XIV).
Este edificio, ubicado al pie del cerro de La Mota, destaca por su torre, que influyó en otras construcciones posteriores. Su base gótica (1671) fue diseñada por Juan de Raón, mientras que la parte superior barroca (1720) es obra de Agustín Ruiz de Azcárraga. En el exterior, resalta la portada plateresca de Felipe Vigarny con escenas religiosas y elementos renacentistas italianos. La iglesia, de planta tipo “hallen kirche” alemana, tiene tres naves y una bóveda estrellada. En su interior destacan el coro, con una sillería del siglo XVII y un órgano de 1798, y el gran retablo del altar mayor, el más grande de La Rioja, realizado en 1730.
La prestigiosa guía Repsol nombró este enclave como el mejor Rincón de España en 2014. Gracias a una enorme participación de los jarreros, se consiguió lograr este merecido reconocimiento para este lugar con vistas privilegiadas, que cada vez atrae a más visitantes.
En esta ubicacion se celebran numeros actos relacionados con las festividades de Haro, el mas conocido, La Batalla del Vino que se celebrá cada 29 de Junio.
Situado en la antigua muralla medieval presenta gran profusión decorativa. El edificio tiene tres plantas y está construido en piedra de sillería destacando especialmente sus dos fachadas (una del siglo XVI y la otra del siglo XVIII) y la galería mudéjar del s.XV con estrellas y flores entrelazadas, única en La Rioja.
Como elementos destacados de su arquitectura encontramos en el acceso, jambas almohadilladas, motivos florales y ángeles en las dovelas del dintel.
Actualmente alberga en su planta inferior la Oficina de Turismo Municipal (acceso por la Plaza de la Paz).
De plana rectangular y construido en piedra de sillería, destaca por sus dimensiones (casi 2000 metros) y su construcción a diferente altura ya que a la calle La Vega tiene 2 plantas y 3 hacia la calle San Roque.
También conocido como el Palacio de las Cigüeñas ya que la linterna de su bóveda alberga un gran nido de estas aves tan presentes en nuestra región. Es digna de mención su gran escalera interior de piedra y su cúpula de media naranja.
En el recinto exterior al palacio podemos observar una picota de arenisca única en Haro que se utilizaba en sus orígenes para la administración de justicia. En sus bajos alberga una bodega medieval. Se restauró en 1975.
Este palacio de tres plantas situado junto a la Parroquia de Santo Tomás es en inicio de estilo renacentista, caracterizado por gran sobriedad decorativa y posteriormente fue evolucionando al barroco más decorativo y adornado. Se aprecia claramente la transición de finales del s.XVI a principios del XVII.
Como elementos arquitectónicos a destacar tenemos la portada con molduras mixtilíneas, dobles columnas salomónicas y frontón roto y acróteras como pirámide con bola, conforme al estilo del Escorial. También apreciamos motivos florales y fantásticos como las gárgolas en los aleros y los recargados escudos y medallones.
Fue reconstruido en 1959 y rehabilitado en 2006.
Palacio plateresco de tres alturas en esquina con un estilo de transición entre el barroco y el neoclásico, con predominio del primero e incluso con influencias del rococó francés.
En la segunda planta destacan dos hornacinas envueltas en una estructura recargada de columnas, cornisas, capiteles y frontón. El escudo de la tercera planta está fechado en 1733 y tiene una decoración típicamente barroca. Situado al frente de la calle Lucrecia Arana, en honor a la famosa artista jarrera que triunfó en el género de la zarzuela.
En el siglo XIX albergó en sus bajos la oficina de Correos y Telégrafos. Fue restaurado en 1986.
En la actualidad se ha convertido en Bodegas Manzanos.
Palacio del s.XVIII declarado Bien de Interés Cultural en 2002 con fachada a dos calles, la Paz nº4 y Siervas de Jesús, 3. Construido con piedra de sillería renacentista. Es clara la transición entre el estilo plateresco y el herreriano. Es una clara mezcla de la riqueza decorativa con el purismo y la sobriedad.
Si comparamos las dos fachadas vemos diversidad de elementos decorativos y arquitectónicos en cualquiera de ellas. Fachada calle de la Paz, 4: portada con pilastras, arcos de medio punto, escudo de los Salazar y motivos vegetales en la decoración. Molduras mixtilíneas y ventanas de marco roto, doble cornisa y canes tallados.
Fachada calle Siervas de Jesús, 3 (acceso actual): pilastras almohadilladas, puertas adinteladas. Vanos apoyados sobre mensulón corrido. Galería en la segunda planta.
También denominado Palacio del Círculo Jaimista en recuerdo al partido político que tenía allí su sede.
El edificio de planta cuadrada consta de tres plantas y un alto. Tiene una portada de medio punto y destacan en su fachada del segundo piso seis grandes balcones con decoración mixtilínea y ondulante. Podemos apreciar también las enormes dimensiones en relación al edificio de la escultura nobiliaria muy recargada al estilo del barroco. El edificio se culmina con una cornisa con modillones y canes tallados en el alero.
Su fecha de construcción se estima a mediados del s.XVIII debido a su gran parecido con el Palacio de Tejada, de la calle Lucrecia Arana, fechado en 1733.
Actualmente se ha convertido en un hotel de lujo.
Construido con piedra de sillería en sus tres plantas. En la fachada destacan los tres balcones centrales con ménsulas labradas de hojas de acanto y la marquesina de hierro sobre la entrada. En la cornisa apreciamos la moldura de ojos de buey y una cornisa de hierro adosada con motivos florales que destaca al estar pintada en blanco.
A diferencia de otros edificios de la localidad este palacio tiene una antepuerta ajardinada.
En los detalles heráldicos se puede apreciar los nombre de dos familias importantes de la ciudad como fueron, la familia Martínez de Medinilla y la de Martínez de Pisón (de ahí el nombre de "Casa Pisón"), marqués de Ciriñuela.
El Teatro Bretón de los Herreros surgió en 1840 para responder a la creciente demanda cultural de la ciudad. Se habilitó en la antigua Iglesia del Convento de San Agustín (siglo XV) y abrió en 1842, con mejoras en 1861. El edificio, de tres plantas y fachada de piedra de sillería, fue rehabilitado en 1990.
Actualmente, ofrece cine, festivales y exposiciones, destacando el certamen nacional de teatro "Garnacha de Rioja".
Se creó en 1892, fruto de una necesidad de expansión hacia nuevos mercados y de la urgencia de poner al día a los viticultores riojanos sobre los nuevos métodos de elaboración de vinos. Desde entonces, ha sido pieza clave en los momentos históricos decisivos, vinculando al mundo del vino a Haro y su comarca. Cabe destacar, por ejemplo, el trabajo realizado en la recuperación del viñedo perdido como consecuencia de la filoxera, su labor de experimentación para determinar cuáles eran las variedades más adecuadas para cultivar en La Rioja y la mezcla de las mismas para obtener un vino de calidad, así como su tarea de abanderada de la modernización industrial en los primeros 70.
Se utilizó como Casa Cuna a iniciativa de su fundadora, María Dolores Paternina García Cid, quien donó su fortuna a un patronato para la protección de los pobres y los desfavorecidos.
El edificio tiene como eje central la capilla y a sus laterales se establecen dos pabellones en las esquinas, a modo de torreones, que se unen con la iglesia por sendos cuerpos porticados con arquería rebajada en la planta baja. El edificio es de planta rectangular de dos alturas construido con gran parte de los sillares de los edificios del antiguo poblado de Atamauri en las afueras de Haro.
En la actualidad el edificio alberga las dependencias de la estación de autobuses y juzgados de primera instancia.
Fue una de las siete poblaciones no capital de provincia que tuvieron una Sucursal del Banco de España. Esta abrió sus puertas el 2 de enero de 1892 (en su primera sede, calle Siervas de Jesús), por el auge económico que experimentó la ciudad tras las plagas de filoxera en Francia, que acabaron con los viñedos de dicha nación y que hicieron aumentar el número de centros dedicados a la explotación industrial del vino de calidad, para abastecer al país vecino. Posteriormente se ubicó en la plaza de San Agustín, siendo derruido el edificio de Siervas de Jesús en 1925.
En la actualidad alberga el Centro Juvenil en la planta alta y en la baja el Centro de Dia para la Tercera Edad.