La adhesión dental es la encargada de los procesos químicos de unión dentinoesmalte. Para una correcta elección, previa a su aplicación en tratamientos restauradores, es importante conocer la generación a la que pertenece, sus propiedades, técnicas de aplicación, etc., con el fin de garantizar el éxito en los procedimientos. Actualmente, los sistemas adhesivos han evolucionado y se presentan en el mercado 8 generaciones, cada una con un mejor estándar de calidad que la anterior
Los sistemas adhesivos se consideran uno de los principales conjuntos de materiales en la odontología restauradora y estética. Se presentan como una solución de monómero de resina y están compuestos por agrupaciones con propiedades hidrófilas e hidrófobas; asimismo, contienen solventes, cargas inorgánicas, estabilizadores, etc. Pese a estas características, es preciso tener en cuenta la anatomía dental de la pieza que se va a tratar y realizar un examen completo de las estructuras. Estos biomateriales actúan de manera tópica, ocluyendo los túbulos dentinarios y bloqueando mecánicamente estímulos extrínsecos, la exposición tubular que se produce en el proceso se considerara inerte durante la preparación cavitaria.
El adhesivo penetra en en los túbulos dentinarios formando tags de resina, que refuerzan la retención micromecánica de la resina con el colágeno desmineralizado.
Es una zona de unión entre el adhesivo y la dentina desmineralizada (fibras de colágeno + resina infiltrada). Su formación adecuada es clave para una buena adhesión y sellado marginal.
La odontología restauradora ha sido testigo de un sinnúmero de avances con el pasar de los años, desde la aplicación de amalgamas como parte de tratamientos dentales, hasta el universo de resinas que se encuentran presentes actualmente en el mercado. La adhesión y sus respectivos sistemas también se consideran un tema vital en el área odontológica, ya que se evidencian 8 generaciones de adhesivos
Su fuerza de adhesión al esmalte era alta, su adhesión a la dentina era deplorablemente débil.
Estos agentes adhesivos eran
recomendados principalmente para
cavidades Clase III y Clase V pequeñas y retentivas. Así mismo, la sensibilidad postoperatoria era común cuando se utilizaban estos
agentes adhesivos en restauraciones oclusales posteriores.
En esta generación se evidenció una mejora notable en cuanto a la unión y solidez que se presentaba en el esmalte y la dentina a la hora de utilizarla en procedimientos dentales también se utilizó como parte del sustrato adhesivo al barrillo dentinario. Se evidenció una alta sensibilidad posoperatoria y posible microfiltración en la cara oclusal de restauraciones posteriores.
Esta generación se consideró como la pionera en el uso de primer y adhesivo, fue vital la colocación del agente o ácido, ya que este mejoraba la permeabilidad y adhesión en la dentina, redujo la necesidad de realizar una preparación cavitaria para mejorar la retención, y la sensibilidad posoperatoria disminuyó considerablemente. Entre sus desventajas, la longevidad fue la que más resaltó, puesto que 3 años después de su colocación en boca esta perdía los efectos de retención adhesiva.
En esta generación ya se encuentra la técnica de grabado total y la eliminación del barrillo dentinario, mediante el ácido ortofosfórico se graban simultáneamente el esmalte y la dentina, disminución de la sensibilidad postoperatoria.
Esta generación se caracteriza por el proceso de hibridación en la interface de dentina y resina, es el remplazo de la hidroxiapatita y el agua de la superficie de la dentina por resina.
Con el fin de obtener una adhesión química y reducir pasos, la quinta generación busca conformar una técnica con mejor adhesión y menor sensibilidad. Es considerada una de las mejores generaciones debido a su fácil adhesión tanto en la dentina o el esmalte de la pieza dental, como en cerámica y metal, y por su presentación todo en uno, es decir, en un solo frasco, el componente del frasco no necesita mezcla, lo que implica un menor índice de error, y es idóneo para cualquier tratamiento dental
Los adhesivos de sexta generación no requieren grabado, por lo menos en la superficie dentinal. Los cuales han sido diseñados específicamente para eliminar el paso de grabado. Estos productos tienen un líquido acondicionador de dentina en uno de sus componentes; el tratamiento ácido de la dentina es auto limitado, y los derivados del grabado se incorporan a la interface dental restaurativa permanentemente; sin embargo, en el esmalte se exponen dudas acerca de la adhesión sin previo grabado y preparación.
Esta generación se la conoce con el nombre de todo en uno, se caracteriza por ser autograbante y en el mercado se lo encuentra en un solo frasco. Simplifica, además, los diversos materiales presentes en la sexta generación y usa un solo componente. Es apta para autograbado, adhesión autocondicionante, y no provoca sensibilidad posoperatoria.
Posee en su estructura un relleno nanométrico de monómero hidrófilo ácido, es útil en el manejo de restauraciones directas e indirectas, apto tanto en dentina como en esmalte pese a la presencia de contaminación con humedad o fluidos, y está disponible en autograbado o grabado total
Se debe tener en cuenta la importancia de su correcta elección de acuerdo con las necesidades de cada tratamiento, la sensibilidad posoperatoria es un factor a tener presente. Estos sistemas presentan resultados satisfactorios en cuanto a este punto, su fórmula es mucho más actual que la de generaciones pasadas. La imprimación y adhesión de la superficie dental se dan de manera simultánea, no es sensible a la humedad residual en la superficie de la preparación, y la fuerza de adhesión en dentina y esmalte es la misma; se consideran biocompatibles, presentan versatilidad y constan de respaldos científicos con buenos pronósticos.