Llega la última jornada antes del parón con la plantilla de Casademont Zaragoza buscando un triunfo para culminar a lo grande el arranque lguero. Nuestras jugadoras han demostrado desde el comienzo de la temporada que son capaces de superar cualquier adversidad y hoy tienen una buena prueba. En esa línea el Casademont afronta una de las salidas más complejas de la campaña. El José Antonio Gasca de San Sebastián no es precisamente una piscina de bolas. Es la olla a presión en la que IDK, un año más, se desenvuelve como uno de los equipos referencia en una Liga Femenina Endesa en la que, donostiarras y zaragozanas aparecen en el escalón inmediato al trío de las superpotencias. Alima Dembelé ha sido la última en incorporarse al plantel de Azu Muguruza. Toda una institución en los banquillos capaz de sacar el máximo rendimiento a sus plantillas sin importar las circunstancias. Nunca una queja ni una palabra más alta que otra, una filosofía que ha calado en un equipo que se encuentra a tan sólo una victoria del conjunto de Carlos Cantero. Duelo clave en los banquillos.
Las buenas noticias en Casademont llegan de la mano de la recuperación de Carmen Grande que no ha parado de trabajar para superar su lesión en el hombro. Un ejemplo de compromiso y la demostración de que la entrega que se exhibe sobre el parquet se prolonga en su día a día. No es el único regreso. La gran capitana vuelve. No sabremos hasta última hora si Vega Gimeno podrá ser finalmente de la partida y, en caso de que así sea, no podrá aportar muchos minutos, pero sólo su regreso a la convocatoria ya es motivo suficiente para la alegría.
Además de las recuperaciones, hay elementos de sobra para enfrentar a IDK de tú a tú. Cantero tiene para elegir. Una rotación mucho más amplia que la pasada temporada en la que la dirección de Mariona Ortíz está en boca de todos los que siguen la liga, que cada vez son más. Carmen y Lara estarán ahí como siempre para cambiar el ritmo cuando sea necesario. Oma nunca falla y Tate es un peligro constante. Habrá que sumar el talento descomunal de Fiebich al 3, al 4 o donde haga falta y la polivalencia de Gracia Alonso, capaz de interpretar a la perfección cualquier rol que se le adjudique. Geldof sigue ampliando el repertorio, Zelnyte abre las defensas con su amenaza exterior y Davi siempre está dispuesta para darlo todo cuando se le necesita. En definitiva, argumentos sobrados para ilusionarse ante un complicado partido justo antes de un descanso más que merecido.
( Casademontzaragoza.es )
Llega otra oportunidad de disfrutar del Casademont Zaragoza y la competición europea. Heridas por el amargo sabor de una derrota en Salamanca que todavía da que hablar, lastradas por las lesiones y las ausencias, cargadas por los minutos que se van acumulando pero tremendamente ilusionadas por volver a reunirse con la ‘Marea Roja’. Las jugadoras saben que ante Castors tienen la oportunidad de sentenciar el pase a la siguiente ronda de la FIBA Eurocup Women y no quieren dejarlo para otro día aunque, como de costumbre, no será fácil.
Ya se vio en el partido del debut. Un equipo correoso de rotación corta pero efectiva que también tuvo contra las cuerdas a Cadí La Seu. Aunque para rotación ajustada, el conjunto de Carlos Cantero. Vega y Carmen, que sí estuvieron en la cita de Braine, llegan al partido de ésta noche de forma muy diferente. En el caso de la capitana su concurso está descartado. Su proceso de recuperación va por buen camino y cumpliendo los plazos establecidos. No hay lugar ni al milagro ni a las prisas. En cuando a Carmen, lo mismo lucha en la pista como contra el tiempo para recuperar la lesión. Estará a las órdenes de Cantero pero no al cien por cien y sin haber entrenado en toda la semana.
Así que para ganar habrá que sufrir. Pero es que este equipo divierte y se divierte hasta cuando sufre. Sacrificarse en cada defensa, multiplicarse en la lucha por cada rebote, compartir el balón en ataque…. en definitiva ser fieles a las señas de identidad que ha ido forjando éste equipo desde su confección y que tan buenos resultados le están dando y que, a todos cuantos van al pabellón Príncipe Felipe, les hace disfrutar.