Ahora que ya conocemos cuáles son los hitos históricos más importantes que marcaron la vida española en la primera mitad del siglo XX, así como las principales corrientes literarias y los autores y obras más representativos de este periodo histórico, ha llegado el momento de dibujar una línea del tiempo que nos permita ordenar toda la secuencia de eventos y de hitos de la 1ª mitad del siglo XX de tal manera que podamos visualizarlos de una manera gráfica.
No obstante, antes de dibujar nuestra línea del tiempo definitiva, conviene elaborar un BORRADOR, procurando rellenar toda la página sin que queden espacios vacíos. Para llevar a cabo este primer prototipo utilizaremos una hoja tamaño DIN-A4 cuadriculada y, procederemos de la siguiente manera:
- En primer lugar, dibujaremos una línea del tiempo dividida en tantas partes como movimientos literarios existan en la primera mitad del siglo XX, indicando los nombres de dichos movimientos, así como sus fechas aproximadas de inicio y fin. Para resaltarlos, cada una de estas corrientes literarias podrían ir dibujadas en distinto color.
- En la parte superior de la línea del tiempo, situaremos los hitos más relevantes de la historia de España, poniendo entre paréntesis el año en el que tuvieron lugar. Conviene, en este caso, ir probando diferentes escalas. Para ello, las cuadrículas de la hoja nos pueden servir de gran ayuda.
- En la parte inferior de la línea del tiempo, indicaremos las características, autores y obras más representativas de cada uno de las corrientes literarias analizadas. Sería conveniente, además, que la información relativa a características y la que hace referencia a autores y obras se incluyeran en diferentes contenedores, que podrían o no ir enlazados entre sí. En cualquier caso, todos los datos han de expresarse de la manera más breve posible, pero de tal manera que sean fácilmente comprensibles.
- Puedes agregar imágenes para complementar la información.
Una vez elaborado el borrador, es el momento de elaborar la VERSIÓN DEFINITIVA, esta vez en una hoja de papel blanca DIN-A4, sin cuadrículas. Atrévete a jugar con la tipografía, el tamaño de las letras, los colores y las sombras para enriquecer tu línea del tiempo.
La línea del tiempo se valorará en función de esta rúbrica de evaluación.