La terapia individual es el encuentro entre el terapeuta y el paciente, en donde en un ambiente de aceptación, confidencialidad y apertura el paciente puede expresar sus problemas y emociones. La terapia individual es un espacio y una oportunidad para pensar, ordenar cosas, evaluar y replantear temas que generan sufrimiento, resolver conflictos, gestar cambios, adquirir herramientas y recursos, liberar cargas y crecer personalmente.
En la terapia individual se identifican los conflictos personales y su origen. Estos pueden responder a situaciones especiales o tener su inicio en nuestra historia personal, específicamente en nuestra infancia. La Psicoterapia es más un proceso gradual de comprensión de nuestro mundo interno y del tipo de relaciones que establecemos con los demás.
El objetivo de la terapia individual es entender, pararse a pensar, poner en palabras lo que sucede, lograr una mejor relación contigo mismo y con lo que ocurre en tu vida. Comprender por qué repetimos y caemos en lo mismo una y otra vez, superar los momentos difíciles y aprender a tomar las riendas de nuestra vida.
Acudir a terapia de pareja puede sonar aterrador e incluso dramático o exagerado para algunas parejas, pero la realidad es que buscar la ayuda de un profesional cuando se experimenta un bache en la relación -aunque parezca pequeño- es una forma sana y responsable de afrontar la situación.
Cuando se realiza una terapia de pareja, el terapeuta se centrará en las necesidades de la pareja como equipo, ayudándoles a desarrollar mejores habilidades de conversación y de resolución de problemas, esto les ayuda a entender mejor lo que le molesta al otro, y a crear una solución o plan para aliviar la situación, ayudándoles así a alcanzar sus objetivos como pareja.
Una idea equivocada sobre la terapia de pareja es creer que este tratamiento solo se aplica a las parejas casadas y que solo es necesario acudir a la terapia cuando la relación se está desmoronando. La terapia de pareja puede encajar perfectamente en cualquier etapa de la relación, y no es necesario tener un problema para iniciar el proceso, este tipo de tratamiento también puede ayudar a planificar el futuro general de la pareja.
Entendemos por Terapia Familiar por aquella modalidad de terapia que centra en la familia el objeto de su intervención. Su principal objetivo es restablecer el equilibrio de la familia cuando surgen conflictos, tensiones o problemas de comunicación. También resulta muy útil cuando uno de sus miembros tiene problemas que afectan a la convivencia común.
Es fundamental que tengamos en cuenta que en la terapia de familia, aunque sea uno de los miembros quien presente la sintomatología, no buscamos culpables, sino que tratamos a la familia en su conjunto. La familia es un sistema en el que todos se influyen sobre los otros, por ello todos los integrantes pueden contribuir a la solución del problema.
Mediante la terapia de familia estudiamos aquellas dinámicas que se producen en la convivencia, escuchamos las demandas de todos los miembros de la familia, les enseñamos a cambiar patrones de comunicación y de conducta disfuncionales. En definitiva, les ayudamos a implementar cambios positivos en la familia y en la forma que tienen de relacionarse.
¿A qué me gustaría dedicarme en el futuro? ¿Qué se me da mejor? ¿Qué opciones laborales tengo? Cualquier estudiante –especialmente en su etapa de adolescencia– se ha planteado en algún momento este tipo de preguntas. Elegir profesión es una cuestión trascendental para la que es necesario contar con la información adecuada. La orientación vocacional juega un papel relevante en este proceso.
La orientación vocacional y profesional se puede definir como “el conjunto de acciones de acompañamiento (educativo-psicológico-social) y asesoramiento (individual y grupal) dirigido a los estudiantes de una institución educativa para que, de manera individual o grupal, con base en el autoconocimiento y la información disponible, tomen decisiones vocacionales y profesionales adecuadas como parte de la construcción de su proyecto de vida”. Es decir, es un proceso de ayuda y asesoramiento a los alumnos para que conozcan las diferentes opciones laborales y se decanten por alguna en función de sus capacidades, intereses y motivaciones.