Fue construido para albergar a las niñas mestizas descendientes de los incas. La construcción se inició en 1602 aunque, luego del terremoto de 1650, se realizaron trabajos de remodelación hasta conseguir su forma actual. Sus características arquitectónicas pertenecen al barroco andino. Actualmente está a cargo de las monjas clarisas. En su interior se logran ver lienzos de la escuela cusqueña así como otras reliquias coloniales.
Estamos orgullosos del impacto positivo que estamos teniendo en la preservación del patrimonio cultural y en la revitalización de un lugar tan significativo como el Monasterio de Santa Clara. Nuestra dedicación y esfuerzo están permitiendo que este importante sitio histórico recobre vida y continúe siendo una parte integral de la comunidad local y una atracción turística destacada.