PELIGROS DEL MANEJO DE LA BOLA DE PLASMA
Colocar dispositivos electrónicos cerca de la lámpara de plasma puede calentar el cristal. El alto voltaje y frecuencia al que funcionan éstas lámparas pueden interferir con el funcionamiento correcto de dispositivos a varios metros de proximidad, tales como ordenadores portátiles, reproductores digitales de audio, y otros dispositivos similares y también interferir con otras señales de radiofrecuencia como teléfonos inalámbricos o redes Wifi.
Después de unos minutos de encendido constante, cerca de la esfera de cristal suele acumularse ozono en pequeñas cantidades al ionizar el oxígeno próximo a la superficie del cristal. Éste se acumula de manera más acelerada si se coloca una mano o un objeto metálico sobre el cristal y al forrar con papel de aluminio arrugado. Al acercar el dedo a 1 cm saltan chispas púrpuras debido a la diferencia de potencial recibiendo una ligera descarga eléctrica no mortal (debido a la alta frecuencia).
Las lámparas de plasma se emplean principalmente con fin lúdico y decorativo, como curiosidades o juguetes por sus efectos de luz únicos y los "trucos" que pueden ser realizados sobre ellas moviendo las manos alrededor. También podrían formar parte del equipo de laboratorio de una escuela con objetivos de demostración. Por lo general no se emplean para iluminación.
Además, las lámparas de plasma y sus variaciones han sido empleadas como apoyos y fuentes para efectos especiales de programas de televisión de ciencia ficción. Por ejemplo, aparecen como parte de la tecnología Borg en Star Trek: la nueva generación y aparecen en la apertura de los episodios de Expediente X.