Soy cubana.
Mi relación con el tarot empezó en casa, viendo a mi madre leer las cartas.
Cuando emigré a España, ella me puso un mazo en la maleta y me dijo: “Por si lo necesitas”.
Y tanto que lo necesité.
Trabajé catorce años en un call center de tarot. Conocí el sistema por dentro: cómo se mide cada minuto, qué decir para que la persona vuelva a llamar, cómo se venden rituales y amarres como si fueran productos. Aprendí a leer mucho, pero también vi cómo se jugaba con la vulnerabilidad de la gente.
Ese negocio tiene dos caras: el tarotista que acomoda el mensaje y el cliente que solo quiere oír lo que desea. Estuve en medio de esa tensión, sabiendo que lo que salía en las cartas no era lo que la persona quería escuchar, y sintiendo la frustración de callarlo.
Por eso abrí este espacio con otro enfoque.
Aquí no hay falsas promesas ni frases de consuelo. Leo lo que veo y acompaño a mirarlo de frente.
La vida no siempre da lo que queremos; da lo que necesitamos para crecer y atrevernos a cambiar.
El tarot, bien entendido, no predice: revela. Es un lenguaje que conecta con el subconsciente y muestra los patrones que repetimos sin darnos cuenta.
Con el tiempo he desarrollado El Tarot de la Herida, un método propio para identificar esos patrones y la herida emocional que los origina.
He visto a personas frustrarse porque las cartas no decían lo que esperaban… y meses después descubrir que aquel “no” era el comienzo de algo que las hacía madurar y expandirse.
No busco clientes que llamen una y otra vez. Busco personas dispuestas a escucharse, a hacerse preguntas, a usar el tarot como espejo.
Un proceso que empieza conmigo, pero no termina en mí.
– Liena
Cómo trabajo
No atiendo a todo el mundo.
Para que una consulta tenga sentido, necesitamos confianza y apertura.
Yo me tomo un momento antes de aceptar cada cita:
si siento que puedo ayudarte, lo confirmo;
si no, te lo diré con la misma honestidad.
Prefiero atender menos personas, pero con procesos profundos y útiles.
Este espacio no es para respuestas rápidas,
es para personas que quieren alinear sus decisiones con su propósito.
El proceso
Reserva: rellena el formulario con tu consulta y tu intención.
Revisión: valoro si en este momento puedo acompañarte.
Confirmación: si avanzamos, acordamos el formato
(online en directo o lectura escrita).
Las consultas son solo para mayores de edad. Por eso la primera sesión siempre será en videollamada con cámara encendida