El origen de la barbería se remonta ala edad de bronce en aquellos tiempos hace mas de 3.500 años, se usaban piedras afiladas a modo de cuchilla . Los egipcios modernizaron los métodos y culturas encontradas demuestran que el afeitado de cuerpo entero era un ritual regular entre los faraones y la alta sociedad.
Avanzando unos cuantos siglos en la edad media los sacerdotes eran los mas ilustrados tanto en el ámbito de leer y escribir como en el manejo de los utensilios de la medicina, el papa Alejandro II prohibió a los clérigos seguir practicando operaciones quirúrgicas. En el año 1163 nació la mescla de la barbería y medicina
Los barberos eran unos pocos de los diestros en el manejo de cuchillas y bisturí asi que la iglesia les delego la practica de la medicina el par lamento británico puso un poco de sentido común a aquello en 1450 y limito a estas operaciones alas terroríficas sangrías la extracción de muelas y por su puesto el corte y cuidado del cabello
Precisamente de las sangrías nace el Barber post que en su origen mostraba solamente franjas rojas y blancas, simbolizando la sangre que emanaba de esas extracciones y las vendas limpias que se usaban para secar heridas practicada, su giro responde al baile de esas vendas al viento
La introducción del azul, sin embargo no esta claro a que responde, unos creen que el azul fue el color que se asigno a los barberos frente al rojo de los cirujanos cuando se empezó a delimitar sus funciones, otros piensan que el azul re presenta las venas del paciente al que iba hacer la sangría
Luego de la llegada de las ostentosas y espectaculares pelucas que la clase pudiente usaba en el siglo XVII, y que todos hemos visto en infinidad de retratos, exigió a los barberos perfeccionar sus técnicas en lo que fue el embrión ahora si del negocio moderno
Las barberías con sus características actuales ya están forjadas, al menos en esencia y la formación del primer gremio moderno de barberos, la estadunidense asóciate master barberas of americana ambas en chicago en 1924, le dio al oficio el impulso necesario para alcanzar su década dorada, en la primera mitad del siglo XX, cuando las barberías servían de locales de ocio para jóvenes y no tan jóvenes que querían distinguirse entre sus semejantes
Una sofisticación que después de décadas de olvido, recuperamos hoy en día para reivindicar lo exquisito de la dedicación a uno mismo y el placer de explotar aquellas practicas y tradiciones de antaño que ofrecían una experiencia personalizada y distinguida
AÑO 1450
AÑO 1924
AÑO 2000