nu kutisi'in iti
creación a la distancia
Kutch – Oaxaca
Existen más de 15,000 km entre el estado de Oaxaca y el distrito de Kutch, en el estado de Guyarat, India. Con una diferencia horaria de 11 horas y media entre un lugar y otro, y con una enorme diversidad de lenguas habladas por los habitantes de cada punto, parecería improbable una colaboración creativa y exitosa. Pero, ¿quién no disfruta de un reto estimulante?
En 2019 emprendimos un viaje interoceánico con las tecnologías digitales como nuestro medio de transporte. Somaiya Kala Vidya, un instituto educativo en diseño para artesaxs en Kutch, y el Museo Textil de Oaxaca invitaron a artistas del telar, del color y de la aguja a conocerse y a co-crear una pequeña colección de obras textiles. Una video-llamada grupal –a las 9 am en Oaxaca / 8.30 pm en Kutch– dio inicio a las conversaciones entre artesanxs egresados de Somaiya Kala Vidya y tejedorxs, tintorerxs y bordadoras de Oaxaca que han participado en múltiples iniciativas de este Museo. Todas las personas del grupo contaban con experiencias previas de colaboración con diseñadorxs locales e internacionales, así como con otrxs artesanxs de las regiones respectivas; sin embargo, ésta era la primera oportunidad para co-crear con colegas del mismo oficio en un país distinto.
Tras formar los equipos de trabajo entre participantes de Oaxaca y de Kutch, cada mancuerna debió elegir un concepto a abordar en sus obras, así como los colores a emplear para que existiera una coherencia visual en cada conjunto. Las herramientas a disposición para lograr esta comunicación fueron, primordialmente, la aplicación de WhatsApp y sistemas automatizados de traducción. Veinticinco participantes hablantes de un total de diez idiomas idearon la forma más efectiva para comunicarse y entenderse entre sí: el arte. Fotografías, mensajes de texto, dibujos y clips de video iban y venían a través del internet, por lo que el resultado fue un fascinante intercambio entre conceptos, técnicas y culturas.
La demanda de textiles artesanales y la voracidad de una sociedad global de consumo ha empujado a la producción textil en Kutch y Oaxaca hacia una dirección guiada por la mercadotecnia y la rentabilidad. La experiencia que hoy presentamos brindó la oportunidad a cada participante de considerar distintas maneras de pensar sobre un concepto en particular, así como en torno al arte y a la vida.
Ester Porras menciona: “Conocimos un mundo nuevo a través de otros ojos por medio del color, la lengua, la imagen y el textil”, mientras que Moisés Martínez explica que “los tejidos son como la música: aunque el intérprete hable otro idioma, puede interpretar las notas musicales… así en los textiles, donde el tejido es el compás, las notas son el bordado, el deshilado y el empuntado.” Adil Khatri expresa: “Este tipo de colaboraciones nos permite ir más allá de cualquier limitante. Representan una oportunidad para empujarnos a nosotros mismos.” Finalmente, Laxmi Parmar anota que “Una artesana de Kutch trabajando con una artesana de Oaxaca es como andar juntas en este camino… muestra que la tradición va siempre hacia adelante.”
Sortear los obstáculos geográficos, de horario, lingüísticos y materiales no habría sido posible sin la convicción y dedicación de cada parte involucrada en el proyecto. Este ejercicio refleja un esfuerzo colectivo donde cada etapa del proceso, desde la planeación y seguimiento, pasando por la redacción de textos y hasta llegar a la instalación museográfica, es un aspecto de la co-creación donde las decisiones se tomaron después de numerosas conversaciones y acuerdos. Con más de un año de retraso debido al cierre que nos obligó la pandemia en 2020, nos complace compartir esta experiencia con ustedes.