Lo llevaron a la capital. Murió cuatro días después y las últimas palabras del hombre que le canto a la vida, fueron: «¡los van a fusilar! ¡los van a fusilar!». Ninguno de sus amigos pudo acercarse a la hora de la muerte, porque estaban fuera de la ley, prófugos, exiliados o muertos.
Isabel Allende: La casa de los espíritus
A continuación tienes un fragmento de unas declaraciones de Pablo Neruda sobre García Lorca, y una conferecia del hispanista Ian Gibson que habla en el fragmento seleccionado, sobre la relación entre García Lorca y autores como Rubén Darío o el mismo Pablo Neruda.