Conociendo la personalidad de tu gato bengalí
Como las personas, cada gato bengalí tiene su personalidad, hay unos que necesitan estar contigo, encima tuyo y en tus brazos, demandando caricias y mimos. Hay otros que no necesitan esta dedicación tan exclusiva, y están muy contentos en recibir mimos simplemente estando justo a tu lado, sentados, estirados o de pié en el suelo o sofá, y jugarán contigo muchísmo desde el suelo o subidos al sofá o donde estés descansando. Tenemos que conocer a nuestro bengalí y darle lo que necesita y precisa de nosotros, para que se sienta a gusto y feliz en un entorno amoroso hacia él. El gato bengalí suele convertirse en el príncipe, e incluso el rey de la casa. Hay que también a veces poner ciertas pautas de conducta y que sepa donde hacer las cosas. Normalmente ya vendrán entrenados para utilizar correctamente la bandeja, tan solo los primeros días es conveniente cerrarlo después de comer en la habitación donde tiene la bandeja, para que sepa que allí es donde tiene que ir, y luego sin problemas irá hacia la zona que tiene para él. Es muy normal que cuando os sentéis a comer suba a la mesa cautivado por el aroma que desprende la comida, e impulsado a la vez por su curiosidad. Su apetito es tan grande que probarán de todo! Un día dejamos la mesa a medio recoger, con un cuenco de alioli (la salsa de ajo aceite), y para nuestra sorpresa lo sorprendimos degustándolo! El gato bengalí es bastante insistente, y aunque les bajéis de la mesa, volverán a subir! Cada hogar es diferente, a ciertas familias no les importa que coma con ellos, pero para otras familias puede ser inadecuado. Lo mejor es cerrar la puerta del comedor, y cuando hayamos acabado abramos la puerta para que vuelva a entrar nuestro bengalito. Para darles un toque de atención si hacen algo que no es correcto basta con un "No!" y voz fuerte, no es aconsejable darle un "cachete fuerte" como a los perros, porque asociarán ese dolor recibido con la persona, y provocará que el gato bengalí pierda poco a poco esa confianza que tiene contigo. Y les cuesta olvidar este tipo de trato. Una táctica que utilizan los americanos con bengalíes es darles con un chorrito con un difusor dirigido a su carita, porque no les gusta si se lo hacemos justo en el momento que salta a la mesa o en la encimera de la cocina, servirá para disuadirlo. ¡¡Lo único que hay una minoría que sí les gusta!!