Limpieza: Lava tu tatuaje con agua tibia y jabón antibacterial suave al menos dos veces al día. Sécalo suavemente con una toalla de papel limpia.
Hidratación: Aplica una crema hidratante sin perfume y específica para tatuajes varias veces al día. Esto ayudará a mantener la piel hidratada y promover la curación.
Protección solar: Evita exponer tu tatuaje al sol directo durante las primeras semanas. Luego, utiliza protector solar con un alto factor de protección (FPS 50 o superior) siempre que lo expongas al sol.
Ropa: Opta por ropa suelta y de algodón para evitar la fricción y la irritación en la zona del tatuaje.
No rascar: Evita rascarte el tatuaje, incluso si pica. Las costras se caerán solas y rascarte puede causar infecciones y dañar el diseño.
Consejos adicionales:
Evita piscinas, saunas y baños calientes: El cloro y las bacterias pueden irritar tu tatuaje y retrasar la curación.
No te ejercites intensamente: El sudor puede atrapar bacterias y causar infecciones.
Duerme sobre sábanas limpias: Evita que la suciedad entre en contacto con tu tatuaje mientras duermes.
Visita a tu tatuador para revisiones: Si tienes alguna duda o preocupación, no dudes en consultar a tu tatuador.
¿Qué pasa si mi tatuaje se infecta?
Si notas alguno de los siguientes síntomas, consulta a tu médico o tatuador de inmediato:
Enrojecimiento intenso
Hinchazón
Dolor intenso
Pus
Fiebre
Productos recomendados:
Jabón antibacterial suave: Cetaphil, Aquilea, etc.
Crema hidratante para tatuajes: Después del tatuaje, A&D, Bepanthen, etc.
Protector solar con alto FPS: Eucerin, La Roche-Posay, etc.