Desde que somos pequeños, el juego ha sido una de las formas más importantes de aprender, compartir y crecer. En este portafolio quiero presentar una serie de juegos tradicionales que marcaron mi infancia, juegos que no solo me llenaron de alegría, sino que también me ayudaron a desarrollar muchas habilidades sin darme cuenta. Todos los juegos que estaré presentando aquí los jugué cuando era niña, en la calle, en el recreo o en casa con amigos y familiares. A través de ellos, aprendí a correr, a pensar rápido, a esperar mi turno, a trabajar en equipo y, sobre todo, a disfrutar mientras aprendía. Este portafolio tiene como objetivo reconocer la importancia de esos juegos en el desarrollo integral de los niños y niñas, y cómo, a través de la creatividad, el movimiento y la interacción, se pueden fortalecer muchas capacidades esenciales para la vida.