Cuando descubri la fotografía, no era mi mejor momento. Transitaba un momento de angustia y me recomendaron estudiar algo que siempre haya anhelado. No dude ni un segundo que la fotografía era ese "algo". Mis comienzos fueron torpes e inexpertos. Gracias al estudio y a medida que me formaba, fui amando aun más este mundo lleno de magias. En un punto de mi carrera, llego el momento donde pude entrar en la realización de que hacer "click" era lo que debía hacer en mi vida.
Hoy en día me dedico a tener el trabajo más hermoso del mundo: poder darle ese recuerdo a tantas personas que me devuelven con una sonrisa y un agradecimiento. Cada cliente que pasa por mi cámara termina dejando una huella, muchos de ellos se terminaron transformando en amistades que aún me eligen para cada momento familiar. Gracias por compartir conmigo su momento único de felicidad!