El respeto es uno de los valores humanos más universales y esenciales para la convivencia. Su importancia se manifiesta en todos los ámbitos de la vida: en la familia, la escuela, el trabajo y la sociedad en general. El respeto en las relaciones interpersonales no solo implica tolerancia, sino también reconocimiento y aprecio por la dignidad, los derechos y los sentimientos de las demás personas.