El líder que se proponga revisar la historia del Ministerio Joven Adventista comprenderá rápidamente que el movimiento fue dirigido por Dios. Y, sin duda, te darás cuenta de que la identidad bíblica y profética del adventismo ha sido preservada y traducida en sus ideales y símbolos.
Aplicación: El joven adventista entiende que, como parte del pueblo remanente, tiene una misión de la más alta importancia a cumplir, que es dar el último mensaje de advertencia al mundo y, por eso, se compromete fielmente con ese noble ideal.
Aplicación: Al aceptar a Jesús como su único Salvador, el joven adventista decide dedicar su vida al cumplimiento de la misión dado por el Maestro (Mat. 28:18-20).
Aplicación: El amor de Jesús es el propulsor de la vida cristiana. Somos motivados a vivir cumpliendo su voluntad en respuesta a su amor en la cruz (2 Cor. 5:14).
Blanco: Representa la pureza de vida en conducta, lenguaje y RELACIÓN con los demás, reflejando los ideales del Salvador para sus hijos. “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Tim. 4:12).
Rojo: Representa la redención a través de la vida de Cristo entregada en favor del pecador en la cruz del Calvario.