Hermandad Organizadora
Hermandad Organizadora
Faustiniana Hermandad de la Santa Vera Cruz y Cofradía de Penitencia y Silencio de Nuestro Padre Jesús de Pasión y Nuestra Señora María de Nazareth
Aunque la fundación de la primigenia cofradía de la Vera Cruz de la ciudad de la Peña data del siglo XVI, 1542 aproximadamente, su reorganización se produjo en el año 1991 en la Parroquia de San Francisco de Asís. Desde entonces, el camino ha sido largo, aunque desde 2005 procesiona la tarde noche del Lunes Santo. Sus Imágenes Titulares son Jesús de Pasión, obra de José Antonio Navarro Arteaga, y María de Nazareth, de Luis Álvarez Duarte. También es Titular de esta corporación el Lignum Crucis, reliquia de la Cruz de Cristo cedida por la Parroquia de San Francisco de Asís que se incorporó a la procesión penitencial en 2017.
NTRO. PADRE JESÚS DE PASIÓN
Obra de José Antonio Navarro Arteaga en 2005. La imagen es de la más pura escuela barroca, sevillana y andaluza, teniendo siempre su personal estilo ya demostrado a lo largo de su trayectoria artística, y será toda una creación nueva para el pueblo de Martos.
La talla de la imagen es anatómicamente completa, con paño de pureza tallado igualmente. Esta imagen de Jesús Nazareno porta entre sus brazos una Cruz Arbórea a la que abrazará en señal de conformidad con la divina misión encomendada por el Padre. La Cruz es tallada y policromada, estando su interior vaciado para el menor peso de la misma y sufrimiento de la talla. Su policromía es clásica, recordando a las grandes obras de los siglos XVII y XVIII, pero siempre con su sello artístico. El material a emplear es el cedro real.
NTRA. SEÑORA MARÍA DE NAZARETH
Data del año, 1999. Una dolorosa de rasgos aniñados. Su rostro, es de tonos pálidos, aunque observamos un leve sonrosamiento, en el contorno de los ojos.
Las nariz, muestra bastante dilatados los orificios nasales, por la agitación del llanto. Tiene dos lágrimas cayendo por cada mejilla. La boca entreabierta, en desconsuelo, nos deja ver la lengua y los dientes superiores tallados. Tal gesto hace que la imagen, tenga un cierto poder comunicador con el fiel, que la contempla. De mentón pronunciado, es rematado por un marcado hoyuelo. También podemos osbervar, las orejas, perfectamente talladas. Los ojos están llenos de viveza y expresividad.
Las manos en el estilo de su autor, son extendidas para portar, los típicos atributos, del pañuelo y el rosario. Es de candelero para ser vestida, y de madera policromada.
SANTO LIGNUM CRUCIS
Entre el patrimonio espiritual de la Hermandad destaca una reliquia de la Santa Cruz de Cristo, cedida por la Parroquia de San Francisco de Asís. Como testimonio de la Pasión del Señor y objeto de especial veneración para los fieles, fue incorporada al cortejo procesional en la estación de penitencia de 2017, constituyendo uno de los signos devocionales más significativos de la corporación.
DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS
La última imagen en incorporarse como titular de la Hermandad crucera, se trata de la Divina Pastora de las Almas bendecida el pasado 18 de noviembre en una emotiva celebración de hermanamiento entre el Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora y la Hermandad de la Santa Vera Cruz.
La imagen es una obra que se completa de cuatro piezas independientes formando un grupo escultórico donde el centro de tofo es el Niño Jesús como Divino Pastorcillo, sentado sobre la pierna de la Virgen. El Divino Infante bendice con su mano izquierda mientras que con la derecha la asciende y voltea hacia arriba en señal de presentar a su madre María Santísima. Tiene una actitud cercana, que conecta con el pueblo, queriendo abrazarete y que lo recojas en tus brazos. Ambas imágenes han sido talladas en cedro dorado brasileño y policromados al óleo.
Las ovejitas son el complemento perfecto de la Divina Pastora y están compuestas de forma ascendente en un movimiento de zigzag para enmarcar la figura del Niño en el centro de toda composición. La primera está tumbada en actitud de inclinarse y besar los piés de la Virge. Le sigue en el lado contrario una oveja hembra que mira con devoción al Niño y le sube en su boca las oraciones del pueblo en forma de un ramillete de flores.