Joaquín Pedro Galán Diez (Villaviudas, Palencia, 28-11-1940 — Bañolas, Gerona, 6-1-2026), ha sido la persona nacida en Villaviudas que ha alcanzado el mayor relieve público, en base a su proyección literaria.
Gran parte de su obra poética se centra en la valoración de sus raíces personales, en la vida del Cerrato palentino y especialmente en su pueblo natal. Sus padres, Pedro Galán y Concepción Diez, eran pequeños labradores de una comarca de agricultura principalmente cerealista de secano. Cursó las primeras letras en la escuela nacional, destacando pronto. Debe señalarse que su madre era prima carnal de un personaje de cierta relevancia, el filólogo Félix Diez Mateo, que nacido también en Villaviudas, fue orientado por el maestro Ignacio Gejo a los estudios de idiomas, en los que sobresalió, publicando obras de mérito.
Como era frecuente en la posguerra, algunos muchachos de extracción rural aprovechaban las facilidades de las redes religiosas para profundizar en los estudios mediante los establecimientos que mantenían internados a precios bajos. Desde la escuela local, Joaquín adolescente pasó a los Agustinos de Palencia. Y ya entonces manifestaba un gran interés por la literatura.
Una vez terminada la formación religiosa abandonó pronto esta via, orientándose hacia la filosofía como profesión y la literatura como pasión. En su currículum académico constan las tres licenciaturas universitarias de Teologia, Filosofia y Ciencias de la Información.
Pronto se estableció en Barcelona, donde ejerció la docencia de la Filosofia en la universidad y un instituto, hasta su jubilación. En Cataluña se casó y tuvo dos hijos: Alba y Joaquim.
La mayor proyección pública de Joaquín Galán la obtuvo con sus poemarios, ensayos y crítica sobre otros poetas, en los que plasmó su extraordinaria sensibilidad, erudición y capacidad analítica.
Su obra poética y documental tenía un objetivo humanista, aunque siempre fundó en sus raices uno de los motores fundamentales, proclamando su origen en Villaviudas y el Cerrato. Sus escritos transpiraban la esencia mamada en los primeros años de su vida. Este fundamento explícitamente aparecía en los trabajos enviados a la prensa provincial sobre el habla, costumbres y paisajes, citando lugares y situaciones. Todos los que han estudiado su obra destacan esa fuente de inspiración. Como se ha dicho en otro lado, hace falta ser un cerrateño valiente para hacer poemas en los que se habla de los cerros, los majanos, los motriles, Valdemadera, el arroyo Tablada, la Senda de los Gatos…
Es testigo literario de los tipos de vida de los pequeños labradores, en la etapa previa a la revolución tecnológica de alrededor de los años sesenta del siglo XX. Cuando toda la familia estaba implicada en los trabajos, junto a los animales, con sus aperos tradicionales. Aquel modo de vida tenia costumbres, emociones y lenguaje con trasfondo de siglos. Y Joaquin Galán lo vive y revive en sus escritos, y sobre todo en sus sentimientos.
Su importante obra tuvo el colofón en el territorio original: Poetas del Cerrato, El Libro de Villaviudas, Los puentes de Wheat City.
Fuera de los círculos literarios no siempre ha sido fácil valorarle, lo cual es comprensible porque la poesía y la crítica literaria necesitan abrirse con las claves adecuadas, que no son simples. Veamos:
En primer lugar, era poeta; uno de esos seres que ven el mundo con unos instrumentos muy sensibles dentro de su alma y saben describirlo. Los aplican y nos regalan esa visión diferente. Si no estamos entrenados a penetrar su lenguaje no podremos entenderlos adecuadamente.
Segundo: Había estudiado tres carreras universitarias, lo que supone tener unos intereses intelectuales y un nivel analítico muy superior al del común, pues el ámbito de esas disciplinas se mueve en la pura abstracción.
Tercero: Era lo que ahora se llama un trasterrado, un viviente fuera de su tierra natal. Los poemas de Joaquin Galán tenían un fondo humanista, que cuando se referían a una geografía, tomaban la peculiar de su origen, y escasamente el paisaje de Barcelona, donde vivió la mayor parte de su vida. Los no trasterrados lo entienden con mas dificultad. La combinación de poeta y emigrado le hacía especialmente sentido, ya que sufría un choque entre los valores propios y los discursos de la clase dominante de la sociedad de acogida. Y en su periodo catalán, la larga mano del poder solo tutelaba la expresión en ese idioma, siendo la poesia un género no comercial.
Para mejor comprender su importancia debemos colocar su persona y su obra en los parámetros de valoración de los conocedores expertos. Por ejemplo, en 1983 tenemos las palabras de Salvador Espriu, catalán, candidato al Premio Nobel de Literatura en varias ocasiones, que excepcionalmente le prologa en castellano El aire original, y que sale de su vida de retiro para viajar a Palencia y Villaviudas. Quien conozca a Espriu entiende el gran valor que concedió a Galán, al tratarle de forma tan extraordinaria. No es el único, pues ya en 1978 el catedrático de estética José Maria Valverde le prologó Ni el desorden del fuego. Otros muchos autores coincidieron en darle la misma importancia. La que realmente tenía Joaquín.
El contenido del Análisis crítico de sus libros y la Valoración por personalidades nacionales, son prueba de su gran legado a las letras y a su querido Cerrato.
Es uno de los signos de identidad de Villaviudas.
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Tratamos diferentes facetas de su obra en los apartados siguientes:
-LA OBRA LITERARIA DE JOAQUIN GALAN
-JOAQUIN GALAN. ANALISIS CRITICOS DE SUS LIBROS
-LUGARES DE VILLAVIUDAS EN EL DIARIO PALENTINO
-POETA DE VILLAVIUDAS Y DEL CERRATO
-VALORACION POR PERSONALIDADES NACIONALES
-BIOGRAFIA CERRATEÑA EN VERSO O CLAVES CERRATEÑAS DE UN POETA
-¿QUÉ ERA LA POESIA PARA JOAQUIN GALAN?
-JOAQUIN GALAN EN LOS PROGRAMAS DE FIESTAS
fotografia: https://biografias.tellotellez.com/biografias/galan-diez-joaquin/
Jose Luis Ausin Hervella, jlausinh@gmail.com
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