Mt 16,17-19
17 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Mas yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que cates en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.
Salmo 1,1-2
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los injustos, ni anda por el camino de los extraviados, ni se sienta en el banco de los síndicos; ² Si no que en la ley del señor pone su amor y en ella medita noche y día.