El caso de Pachita es uno de los episodios más fascinantes y enigmáticos en la vida y obra de Jacobo Grinberg. Pachita, cuyo nombre real era Bárbara Guerrero, fue una curandera y chamana mexicana que se hizo famosa por sus supuestas habilidades para realizar curaciones milagrosas y cirugías psíquicas. Grinberg estudió a Pachita de cerca, documentando sus prácticas y tratando de entender los mecanismos detrás de sus habilidades.
Jacobo Grinberg y el estudio de Pachita
- Interés de Grinberg: Jacobo Grinberg se interesó en Pachita como parte de su investigación sobre los límites de la conciencia y la percepción. Quería entender si sus habilidades eran reales y, de ser así, cómo funcionaban.
- Metodología: Grinberg observó y documentó las cirugías de Pachita, entrevistó a sus pacientes y analizó los resultados de sus intervenciones. También estudió su estado de conciencia durante las cirugías.
- Hallazgos:
- Grinberg notó que Pachita entraba en un estado de trance profundo durante las cirugías, lo que sugería que su mente estaba operando en un nivel de conciencia diferente.
- Observó que muchos pacientes experimentaban mejorías significativas después de las cirugías, aunque no podía explicar los mecanismos detrás de estas curaciones.
- Grinberg planteó la posibilidad de que Pachita estuviera accediendo a un campo de información universal (como lo propone su Teoría Sintérgica) para realizar las curaciones.
Las cirugías psíquicas de Pachita
- Descripción: Pachita realizaba lo que se conoce como "cirugías psíquicas". En estas intervenciones, supuestamente extraía tumores, tejidos dañados o objetos extraños del cuerpo de los pacientes sin usar bisturíes ni instrumentos médicos tradicionales.
- Procedimiento: Durante las cirugías, Pachita entraba en un estado alterado de conciencia y afirmaba que un espíritu llamado "Hermano Cuauhtémoc" (que ella identificaba como el espíritu del último emperador azteca) tomaba control de su cuerpo para realizar las operaciones.
- Testimonios: Muchos pacientes afirmaron haber sido curados por Pachita, y algunos incluso mostraron cicatrices después de las cirugías, a pesar de que no se usaron instrumentos quirúrgicos convencionales.