Mi postulación no solo responde a un deseo personal, sino a una necesidad de transformar el sistema judicial para que sea verdaderamente inclusivo y accesible.
Diversidad y perspectiva: La inclusión de personas LGBTQ+ en la toma de decisiones puede enriquecer la perspectiva del sistema judicial.
Empatía y sensibilidad: Las experiencias personales de discriminación permiten desarrollar una mayor sensibilidad hacia los derechos humanos.
Independencia y objetividad: La orientación sexual no influye en la capacidad de tomar decisiones justas.
Aspiro a ser Magistrado porque creo en una justicia imparcial, diversa y comprometida con la equidad para todas las personas.