El sistema nervioso es un conjunto de órganos y tejido neuronal encargado de regular las funciones de nuestro cerebro y la comunicación de este con el resto de nuestro cuerpo. El sistema nervioso nos permite percibir los sentidos y comprender el mundo, gracias a él podemos oír, ver, oler, notar el tacto y saborear. No solo eso, sino que también regula nuestros movimientos y nuestro procesamiento mental.
Controla nuestro hambre y nuestra sed, el ciclo sueño – vigilia y regula la temperatura corporal (mediante el hipotálamo).
Las emociones (mediante el sistema límbico) y pensamientos.
Aprendizaje y memoria (mediante el hipocampo).
Movimiento, equilibrio y coordinación (mediante el cerebelo).
Interpretar la información recibida a través de todos los sentidos.
Funcionamiento de nuestros órganos internos: Pulso, digestión…
Reacciones físicas emocionales.
Enfermedad de Parkinson. Este trastorno crónico, propio del Sistema Nervioso, provocado por la muerte de neuronas en el Mesencéfalo o Cerebro medio (el que transmite y coordina en parte los movimientos de los músculos) carece de cura y progresa con el tiempo. El afectado experimenta temblores y lentitud para efectuar movimientos voluntarios.
Alzheimer. Esta enfermedad causa problemas en la memoria, el carácter, la forma de pensar… Entre algunos de sus síntomas encontramos confusión, desorientación temporo-espacial, dependencia para las actividades de la vida diaria…
Síndrome de Tourette: El síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico con inicio en la infancia o adolescencia (antes de los 18 años de edad). Se caracteriza por múltiples tics motores (movimientos) y al menos un tic vocal o fónico (palabras o sonidos), con duración de más de un año desde la aparición del primer tic.
Esclerosis múltiple. Enfermedad que actúa sobre la mielina, dañando las fibras nerviosas. Esto provoca que los impulsos del Sistema Nervioso disminuyan y su velocidad vaya in decrescendo, llegando incluso a detenerse. Como consecuencia, encontramos espasmos musculares, dificultad de equilibrio y problemas de habla y visión.
Meningitis. Se trata de una infección a causa de bacterias de las meninges (las membranas que recubren el encéfalo y la médula espinal). Puede ser desencadenada por virus o bacterias. Entre sus síntomas encontramos fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de nuca, somnolencia, pérdida de conciencia… incluso convulsiones. La meningitis bacteriana puede ser tratada con antibióticos, sin embargo, la meningitis viral, no.
Encefalitis. Se trata de una inflamación del encéfalo debido a bacterias o virus. Sus síntomas serían dolor de cabeza, dificultad para hablar, pérdida de energía y rigidez corporal, fiebre… Podrían desencadenarse convulsiones e incluso llegar a la muerte.
Huntington: Se trata de un trastorno del Sistema Nervioso, neurológico, degenerativo y hereditario. En esta enfermedad del Sistema Nervioso, las células afectadas se encuentran por todo el Cerebro. Se produce un deterioro progresivo, que tiene como consecuencia problemas de motricidad.
Descansa bien, e intenta dormir siesta. Infórmate sobre cómo respiras durante el sueño.
Muévete, camina. Haz ejercicio aeróbico moderado y sin pasarte.
Come lo necesario. Bebe agua con frecuencia y sigue una dieta baja en sal, baja en grasas saturadas, con poca carne y rica en cereales integrales, frutos secos, vegetales, verduras, pescado y aceite de oliva.
No fumes
Modera la ingesta de alcohol.
No ingieras sustancias alucinógenas.
Vigila tu tensión arterial y tu corazón, que no palpite más de la cuenta.
Cuidado con tu migraña
Intenta evitar el uso de anticonceptivos hormonales
Ojo con las infecciones crónicas. Lleva una adecuada salud dental, vacúnate de la gripe si tienes factores de riesgo.
Link: https://youtu.be/F1qKK4MiJps