A lo largo de este proyecto hemos analizado los casos de México, Cuba y Venezuela para responder a una pregunta clave: ¿qué pasa cuando una potencia interviene en otro país? La conclusión es bastante clara: el intervencionismo no es algo puntual, sino una constante en la relación entre Estados Unidos y América Latina.
Desde la Doctrina Monroe y su famoso lema “América para los americanos”, Estados Unidos ha actuado como si tuviera cierto control o responsabilidad sobre el continente. A lo largo del tiempo, esta idea se ha aplicado de distintas formas: desde intervenciones militares y pérdida de territorio, como en el caso de México, hasta sanciones económicas y presión política en países como Cuba o Venezuela.
Este trabajo también nos ha hecho ver que las fronteras en América Latina no son solo líneas en un mapa. Muchas veces han sido vulneradas o modificadas por intereses externos, y eso ha creado relaciones desiguales entre países. No se trata solo de geografía, sino de poder.
Por eso, analizar estos casos no es solo mirar al pasado, sino entender mejor el presente. Como ya presentamos en la introducción este proyecto no busca ser neutral, sino invitar a pensar de forma crítica. Porque detrás de cada intervención, de cada sanción o de cada frontera impuesta, hay personas reales que viven las consecuencias.
Al final, el futuro de la región dependerá de que se respeten de verdad principios como la soberanía y la autodeterminación, no solo en teoría, sino en la práctica.
Especial agradecimiento a los entrevistados: Jose Miguel Cerezo Sáez, Jose Rafael Núñez y Julia Rodríguez. Ha sido todo un placer poder escucharos y poner de manifiesto vuestras experiencias y conocimientos, así como las fotografías y bibliografía aportada.