La fumigación es un proceso crucial para el control de plagas y la protección de la salud pública y el bienestar. Las plagas, como insectos, roedores y otros organismos no deseados, pueden causar daños significativos a la propiedad, contaminar alimentos y propagar enfermedades. Al fumigar, se previene la proliferación de estos organismos, reduciendo así el riesgo de infecciones y enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, el zika y la fiebre amarilla. Aunque es importante llevar a cabo este proceso de manera responsable y segura, utilizando productos adecuados y siguiendo las normativas vigentes, los beneficios de la fumigación son esenciales para mantener un ambiente limpio y seguro para todos.
NOM-256-SSA1-2012
MIP Manejo Integra de plagas