PERSISTE LA NEGACIÓN
por Amanda Hidalgo
por Amanda Hidalgo
Claro de Luna (en alemán, Mondscheinsonate) es una sonata para piano de Ludwig van Beethoven compuesta en 1801, dedicada a la señorita condesa Giulietta Guicciardi, quien fuese su alumna cuando el maestro se acercaba a los 30 años. La sonata consta de tres movimientos: 1) Adagio sostenuto, 2) Allegretto y 3) Presto agitato. Para fines prácticos, voy a denominarlos 1) Adagio de lamento, 2) Alegría y 3) Sacudida.
La estructura de esta sonata nos ayudará a visualizar con intención tres aristas del Presupuesto General del Estado, que fue presentado a la Asamblea Nacional junto con la Programación macro fiscal que deberán ser analizados, debatidos y aprobados antes del 30 de noviembre de 2022.
El Adagio de lamento: Un escenario poco prometedor.
El PGE presenta una reducción en obra pública de 51 millones, lo que equivale a una reducción del 11% en comparación con el mismo rubro para el año 2022, esto con el fin de disminuir el déficit fiscal que para el año 2023 se proyecta hacia los USD 2630 millones, una de las principales razones es el presupuesto deficitario, una tara económica que la mayoría de gobiernos heredan por varias razones. Un presupuesto deficitario es cuando los ingresos no cubren los gastos presentes y proyectados.
Alegría: Las buenas intenciones no alcanzan.
Se pronostica un crecimiento de la economía de hasta un 3,1% impulsado por un supuesto incremento al 6,3% del consumo de los hogares. Una previsión que no coincide con las expectativas del Banco Central que coloca el consumo al 3,2%. Del mismo modo, el crecimiento del PIB estimado por parte del Ejecutivo de 3,1% supera las expectativas que pronostica el Banco Mundial de 3%, El FMI de 2,7% y la CEPAL de 2% para Ecuador.
La suma del Plan Anual de Inversiones a 2023 llega a USD 1871 millones, este rubro presenta un ligero incremento de USD 800 000 en comparación con el mismo en el período pasado que alcanzó los 1870 millones. Según documentos del Ejecutivo, el Plan Anual de Inversiones contiene 321 proyectos revisados por la Secretaría Nacional de Planificación. Dentro de este plan, se puede observar que los proyectos a los que se destina mayor porcentaje del presupuesto serán: Infraestructura educativa (95M), creación de vivienda (50M), y reconstrucción por desastres naturales (76,8M), así como el financiamiento de la Estrategia Nacional Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil (31,9M). Pero este Plan Anual de Inversiones fue la estructura del ajuste fiscal que implemento el gobierno de Lenin Moreno (2017-2021) que se ha mantenido también en la visión del gobierno de Guillermo Lasso. El objetivo suena muy bien: la reducción del déficit fiscal.
Sacudida: La realidad vence a la ficción.
Si bien dicha reducción es la bandera del proceder económico del gobierno actual y el discurso con el que justifican el total abandono de la inversión social pública, hay que tener en cuenta que, en materia de política económica, no ha existido ningún ajuste relevante en los últimos 5 años que modifique los factores multiplicadores del PIB, una reducción acelerada del déficit responde a la aplicación de una agresiva disminución de la inversión pública, incremento de impuestos y a los excedentes registrados por venta y aumento del precio del barril de petróleo.
Solo para visualizarlo de manera gráfica, para el año 2017 la inversión del sector público no financiero (SPNF) alcanzó el 5% del PIB, para 2018 el 3%, para 2019 el 3%, para el 2020 el 2%, misma cifra para 2021 y para julio de 2022 cayó al 0,8% del PIB, sin mencionar la ejecución presupuestaria de los diferentes ministerios.
Una economía que no crece, sino que intenta sobrevivir de lo poco (mucho) que puede extraer de la renta de los contribuyentes, también se asfixiará de inflación. ¿Siente que cada día todo está más caro? Pues es un hecho, los bienes y servicios están encareciendo gradualmente. El 2022 empezó con una inflación mayor a la registrada todos los meses del año pasado (0,72% INEC), alcanzando los niveles más altos de la década. El acceso a la canasta básica en Ecuador no tiene ni siquiera punto de comparación con la capacidad adquisitiva que representa una Remuneración Mensual Unificada Básica. Para el año 2022, la CB se ubicó en los $754,17 dólares y la RMU llega los $420 dólares. Situación que se agrava al observar datos como el desempleo y subempleo, que llega al 66%.
Entre varias cosas que podrían ser catalogadas como impredecibles, el PGE incluye ingresos temporales por venta anticipada de activos no financieros por 1040 millones, ingresos temporales de 600 millones por colocación de Bonos Soberanos ecuatorianos en el mercado internacional. Ambos rubros (venta del Banco del Pacífico y colocación de papeles de bonos) solo podrán consolidarse bajo supuestos económicos muy específicos que se ven afectados directamente por el incremento del riesgo país.
Persiste la negación:
El pasado mes de junio el Ecuador atravesó una fuerte ola de protestas sociales, básicamente apalancadas de estas exigencias administrativas que parecen no tener eco para el Ejecutivo: la reducción de la inversión pública y de la obra pública repercuten fuertemente a la infraestructura y los servicios sociales, a la población más pobre y a los sectores vulnerables como niños, niñas y adolescentes.
Durante los primeros meses del segundo semestre 2022, el SRI alcanzó cifras récord de recaudación y al mismo tiempo se registró la caída libre de ejecución presupuestaria en absolutamente todos los ministerios. Recaudar más (incrementando impuestos) y sirviendo menos (reduciendo ejecución de presupuestos públicos en aristas sociales) fue la receta que los llevó al paro pero no parece ser una lección aprendida.
El Presupuesto General del Estado así lo evidencia, lo que se complementa irónicamente con los últimos 20 segundos de la sonata: Se observa una completa desconexión con las necesidades sociales. Un sinnúmero de diálogos entre diferentes organizaciones de la sociedad civil y el ejecutivo tuvieron lugar a raíz de las paralizaciones, pero los números de la proforma no reflejan esos consensos. Persiste el abandono y dificulta aún más las condiciones para crear empleo. Como diría Arthur Schopenhauer: “Todo capricho surge de la imposición de la voluntad sobre el conocimiento”, y siendo el conocimiento nuestra capacidad para comprender por medio de la razón, entenderemos que al Ministerio de Finanzas lo ha vencido el capricho.
Amanda Hidalgo
Columnista
Economista y asesora legislativa