La obra de Dios con la Iglesia de Jesús se remonta hace más de 40 años atrás, a la zona norte del Perú, en el departamento de Piura, y específicamente en el distrito de Los Órganos; que hasta ese entonces era un balneario desconocido y que con el tiempo se ha convertido en un reconocido centro turístico del país. Fue allí donde Dios levanto a un siervo, un hombre que decidió escuchar la voz de Dios y así iniciar la evangelización de las almas. Pablo Alfredo Luna López (†), un humilde obrero, que fue formado en valores religiosos y morales, en ese afán de búsqueda de su creador, es como tuvo ese encuentro que todo siervo tiene y logró conocer al Señor de la Eternidad, ser libre de su vida pasada y dedicarse de lleno a proclamar una verdad: Hay un Dios, es Real, vive y quiere Salvarnos.
Entre 1976 y 1979, cuando el Perú atravesaba un avivamiento del Espíritu Santo, el hno. Alfredo se unió a otros amigos y juntos comenzaron a reunirse en oración, rogando a Dios, derrame sobre ellos el Espíritu Santo como a los apóstoles en Pentecostés. Y Dios escucho sus oraciones y comenzó a derramar dones, milagros, sanidades y poder con la Palabra. Alfredo también tuvo su encuentro personal y físico con el poder de Dios, (bautizo en el Espíritu) lo que lo motivo a seguir buscando más de él en la Palabra. En noviembre de 1989, se empieza la obra evangelizadora fundando la IGLESIA DE JESÚS. Y desde ese entonces la Iglesia de Jesús, tal cual él la llamó, se expandió por el norte y centro del Perú.
Desde 1989 el Ps. Alfredo se ocupó de la obra de Dios en las casas de oración de Los Órganos y luego en Mancora. Con el correr del tiempo la iglesia fundo células de oración en el distrito de Zorritos y Barrancos. La tarea en las casas de oración fue creciendo y llegaron a Talara.
Entre los años 1982 y 1986, la iglesia avanza hacia el sur y funda la Iglesia en Lima y en Chiclayo. Tres años después nace la Iglesia en Piura y en Trujillo. A su vez, otras células más se agregan en el distrito de Mocce en Lambayeque, y Pacasmayo, en Trujillo.
Durante este tiempo Dios nos mostró el poder de la comunión con el Espíritu Santo, de la imposición de las manos y del gozo de alabarle con danzas y júbilo.
Labor evangelista muy representativa de la IDJ, son las CRUZADAS NACIONALES. Eventos de gran envergadura donde sé ministra la Palabra de Dios, sanidades y milagros. Se realizan 3 veces durante el año en las principales ciudades de crecimiento de la Iglesia, Lima, Los Órganos y Chiclayo.
En cada campaña Dios se ha manifestado asombrosamente, con fuerte unción, sanidades, milagros, gozo y muestras de amor y desprendimiento. Cada ciudad se traslada con sus delegaciones para participar alegre y activamente en estas “fiestas” que ofrecemos en nombre de Nuestro Señor Jesús.
La iglesia también ha sufrido los ataques del enemigo y hemos tenido que sufrir de varias bajas que han entristecido al pueblo de Dios. En especial cuando se tuvo que impartir disciplina para traer Santidad y Orden a la casa de Dios. Entre 2004 y 2012, nuestras iglesias tuvieron que someterse a la sanidad Divina. Hubo buenos resultados, pero también se sufrió la separación y división del cuerpo. Con cada crisis aprendimos a perdonar y amar más al hermano alejado. Pero también aprendimos a valorar la Gloria de Dios y la Unción del Señor, antes que la de los hombres. El Señor nos dio una nueva oportunidad para que profetas, predicadores, evangelistas, y ministros nos acerquemos más a Dios y seamos buenos administradores del don. Dios en todo tiempo tuvo un remanente.
La Pandemia del Coronavirus también afectó a la iglesia. Se tuvieron que suspender los cultos presenciales y se recurrió a la virtualidad. Entre 2020 y marzo del 2022, la IDJ a nivel nacional implementó sesiones de cultos virtuales diarios, manteniendo el contacto con los hermanos de cada congregación y motivando a mantener la fe y esperanza.
Los últimos años, la Iglesia ha atravesado por muchos cambios. La ardua tarea de evangelizar y transmitir el verdadero evangelio trae consigo también a los detractores, las críticas, y a los adversarios, tanto de afuera como de adentro. Muchos hermanos han transitado por las iglesias de la IDJ. Varios han regresado. Otros se han quedado en el desierto aún, derrotados y siguiendo a hombres.
Pero Dios siempre tiene un remanente, y aunque el pecado abunde, la Gracia sobreabundará. Y la gracia de Dios está con nosotros. Las sedes a nivel nacional son guiadas por pastores, siervos de Dios, que reconociendo sus debilidades, saben que solo dependen del Espíritu Santo.
Es hermoso ver a una nueva generación de hombres y mujeres, libres, que llevan la obra de Dios adelante. Y una nueva generación de jóvenes, sin contaminación, sin corrupción, que están aprendiendo lo que es el servicio al Rey de Reyes y Señor de Señores.
Ante la partida de nuestro pastor fundador, se designó como pastor nacional al hermano EDWIN IVÁN LUNA ALEMÁN, quien continúa con la línea espiritual que dejó su padre. Es nuestra oración que Dios siempre nos guíe, nos ayude y fortalezca para seguir adelante en su camino.