Charla de JULIÁN PÉREZ MUÑOZ sobre el AJEDREZ EDUCATIVO
A raíz de una propuesta del alumnado, el departamento de Matemáticas del IES DMA puso en marcha en enero de este año la iniciativa "Ajedrez en el recreo". Desde entonces, alumnos y profesores se reúnen los miércoles en el descanso para jugar al ajedrez, teniendo también la posibilidad de introducirse o mejorar en el juego de la mano de alumnos que explican a compañeros y profesores iniciación, táctica y estrategia.
Aprovechando el impulso y la popularidad que ha ido ganando el juego en el centro educativo, el departamento de Filosofía quiso organizar una charla sobre los beneficios del ajedrez educativo como herramienta pedagógica para desarrollar múltiples habilidades cognitivas y emocionales. Aquí algunos datos sobre la misma.
PONENTE
Julián Pérez Muñoz, maestro de primaria, jugador de ajedrez, profesor de ajedrez educativo en los centros de formación del profesorado de Navarra y La Rioja, ponente en los cursos de ajedrez educativo que se imparten en la universidad de Educación a Distancia de Tudela, en Navarra.
Autor del libro titulado “Los 7 Colores del Ajedrez Educativo”, coordinador de actividades de la Asociación de Amigos del Ajedrez Educativo (ADADAE) e impulsor de numerosos encuentros y eventos para promover el ajedrez educativo .
INTRODUCCIÓN A LA CHARLA SOBRE AJEDREZ EDUCATIVO
Redacción: Ana María Morales Arco
El ajedrez es más que un juego de mesa competitivo que nos entretiene y nos divierte, es una buena manera de ocupar nuestro tiempo libre, más allá de los dispositivos móviles.
El ajedrez desarrolla todas nuestras inteligencias: la lógico-matemática, la espacial, la interpersonal, la intrapersonal, la emocional... El ajedrez nos ayuda a pensar, a tomar decisiones, a controlar nuestras emociones, a relacionarnos con los demás, a resolver problemas e, incluso, a analizar riesgos en la vida real. El ajedrez mejora nuestra memoria, nuestra concentración y nuestro rendimiento académico.
El ajedrez es lúdico, terapéutico, socializador, inclusivo, no sexista, intergeneracional, es un lenguaje universal.
En los niños, mejora la capacidad de cálculo, la concentración y la comprensión lectora.
A la tercera edad le ayuda en las enfermedades neurodegenerativas y, dentro de la empresa, es un recurso para la toma de decisiones y el análisis de proyectos.