En este año, el 4 de abril, Papá Dios llevó a su presencia a nuestro padre en la fe, el Dr. Néstor Chamorro Pesantes, el hombre que nos enseñó a vivir en “esperanza contra esperanza”. Como los grandes hombres de Dios, el fue a su presencia, creyendo hasta el último momento todas las promesas que él le había dado y que hoy cada día se van cristalizando ante nuestros ojos: el cumplimiento de la Gran Comisión hasta lo último de la tierra.
El 15 de julio, fecha del cumpleaños de nuestro padre en la fe, se llevó a cabo una conmovedora ceremonia en el mar de Galilea, en la cual se arrojaron sus cenizas al lago, tal como fuera su voluntad. En esta ceremonia participación más de 400 peregrinos de diferentes partes del mundo, quienes renovaron su entrega y su compromiso para asumir el legado grancomisionista que dejó quien fuera el fundador de nuestra familia en la fe.
En este año también se desarrollaron dos CENETIS presenciales en la ciudad de Quito, con la participación de 37 personas de República Dominicana, Argentina, El Salvador, Perú, Ecuador y Colombia. En el segundo semestre, se realizó en Colombia el segundo CENETI por extensión con la participación de 18 personas, con tres tutorías presenciales en el Campamento El Redil.
En el mes de agosto se realizó la primera MISIÓN TIMOTEO, en la ciudad de Cali y algunos municipios del Valle del Cauca. En esta misión un grupo de 77 adolescentes entre 14 y 17 años, entre los que se encontraban varios hijos de misioneros, salieron durante un mes a evangelizar y discipular a un municipio diferente al de su lugar de origen. Como fruto de esta misión se abrieron más de 100 grupos de oración en la ciudad de Cali y algunos municipios del Valle del Cauca.