Énfasis doctrinal.
Somos una Iglesia Confesional.
Somos una Iglesia confesional, por que nos suscribimos de forma consiente a una Confesión de Fe, la cual es una declaración exhaustiva de las doctrinas cristianas, expresadas cuidadosamente en un lenguaje que pueda ser reconocido y entendido por los cristianos de todas las épocas. Como lo afirma el Dr. James Renihan.
Esta tiene dos propósitos.
1. Vincular a los cristianos con la Iglesia católica. En la actualidad la Iglesia se enfrenta a un peligro que C.S. Lewis denominó “esnobismo cronológico”, es decir pensar que su fe y practica son la expresión final y esencial del cristianismo.
2. Expresar las doctrinas distintivas del grupo que la pública.
Esto ha sido una marca distintiva de las Iglesias Bautistas Reformadas como la nuestra. Lamentablemente muchas Iglesias e tienen una confesión de fe, no disfrutan de los beneficios que estas nos ofrecen, ya que el confesionalismo en muchos casos se ha convertido en el uso de un nombre sin sentido alguno que no va acompañado de una vida práctica de lo que decimos confesar como Iglesia, y esto pasa por desconocimiento.
Al ignorar el idioma original, la diferencia cultural entre los tiempos que se escribió y nosotros, es muy posible que al suscribirnos, ignoremos el valor que podemos encontrar en este documento, sin suplir para nada a las Sagradas Escrituras.
Debemos de cuidar en todo momento de mal interpretar, redefinir o incluso menospreciar lo que está escrito en esta, sin duda esto me ha pasado a mí, estoy seguro que a ti también, por esa razón es que estamos tomando este estudio de esta manera, esperando reformar nuestra vida práctica como Iglesia.
Algunas de las ventajas del uso de las Confesiones de Fe son las siguientes:
· Se presenta como un muro contra a las falsas doctrinas.
· Nos proporciona una base sólida para promover la verdadera unidad.
· Sirve como una vara para medir a los maestros de la Palabra y los candidatos al ministerio.
· Nos brinda un camino seguro que nos da un sentido de continuidad histórica en las cosas que creemos.
Somos una Iglesia Católica.
Tenemos bien en claro que el término católico debe ser rescatado del mal uso que se le da, relacionándolo siempre con el catolicismo romano, lo cual no debería ser así, con argumentos históricos podemos ver que lo que hoy se conoce como catolicismo romano no es ni católico, ni mucho menos bajo el orden bíblico, ya que dista mucho de esa realidad.
Por causa de nuestras limitaciones humanas, tendemos a pensar solo en la actualidad sobre la Iglesia tal, como está ahora, pero, tenemos que pensar más al pasado, pues la Iglesia se compone de todos los elegidos de Dios de todas las épocas. Por lo tanto la Confesión nos compromete con la ortodoxia católica.
Somos una Iglesia centrada en el evangelio.
Somos una Iglesia centra en el evangelio en dos formas:
· Predicamos que el perdón de pecados y el don de la vida eterna viene solo por medio de la Fe en la Persona y obra de Jesucristo (dos naturalezas unidas por siempre en una sola persona).
· Predicamos que la vida del creyente, en lo que se refiere a nuestros deberes y obligaciones, siempre basándose en el patrón del Catecismo de Heidelberg (Catecismo ortodoxo, Collins) – Culpa/Gracia/Gratitud (entendimiento reformado de la santificación). – Éramos pecadores, fuimos salvos por gracia, y en agradecimiento presentamos nuestros cuerpos como sacrificios vivos.
Somos una Iglesia que interpreta la biblia bajo un sistema Pactual.
El pactualismo es la antigua fe de los cristianos. Esto quiere decir que la biblia está estructurada en pactos; en Génesis 3:15 encontramos la promesa del pacto de gracia, y esta promesa se revela progresivamente en los pactos de Noé, Abraham, Moisés y David, hasta que se concreta en el Nuevo Pacto que es ratificado por la Sangre de Jesús. La salvación de los hombres llega a modo de pacto durante toda la historia de la humanidad y seguirá manifestándose de esa manera.
Somos una Iglesia Reformada / Calvinista,
Somos una Iglesia Reformada, algunos la podrían conocer por calvinista o predestinista, pero lo que queremos decir con esto es que creemos que Dios salva a los pecadores de manera soberana, pero nuestra responsabilidad por mandato de Dios es predicar el evangelio, la soberanía de Dios no suple nuestra responsabilidad.
El Sínodo de Dort publico una serie de Cánones en 1618-1619, y estos han sido resumidos por el acrónimo TULIP por sus siglas en Ingles, las cuales abarcan las siguientes doctrinas: Depravación Total, Elección Incondicional, Expiación Limitada, Gracia Irresistible y Perseverancia de los Santos, sin usar este lenguaje, la Confesión enseña claramente cada una de estas doctrinas y nosotros afirmamos como cien porciento bíblicas.
Somos una Iglesia con un enfoque puritano.
Es decir, somo una Iglesia que se identifica con la versión inglesa de la manifestación de la fe y vida practica reformada de las Iglesias del continente europeo. Expresa todos los énfasis comunes: Sola Escritura, Sola Gracia, Sola Fe, Solo Cristo, Solo a Dios la Gloria. Y con un énfasis en la práctica de la adoración familiar, teniendo al hombre como sacerdote de su hogar.
Bautista, Congregacionalista e Independiente.
Todo lo anterior visto eran compartidos por el movimiento reformado en forma general, este último énfasis es el distintivo particular, somos bautistas, congregacionalistas e independientes.
Bautistas porque creemos en el bautismo de creyentes por inmersión. Congregacionalista en el sentido que negamos que hay alguna autoridad humana superior sobre la Iglesia local, las Iglesias son autónomas, se gobiernan a sí mismas y tienen todo el poder necesario para llevar a cabo las tareas que recibieron de Cristo. Sin embargo, reconocemos que no deben estar aisladas, la doctrina creída por la Iglesia es asociativa, por lo tanto nos reconocemos como Iglesias independientes que pueden y deben unirse para lograr causas comunes.
Si bien es verdad creemos que no somos una Iglesia perfecta, que tenemos aún muchas cosas con las que en nuestra responsabilidad tenemos que trabajar, tenemos bien claro los objetivos que como hermanos en la Fe tenemos y día a día por la misericordia de Dios iremos trabajando en ellos, para que al momento de que el Señor toque a nuestra puerta nos encuentre como una Iglesia fiel a su Palabra.