Es imperativo que cada ser humano conozca la voluntad de Dios; y su voluntad nos lo ha dejado en forma escrita. La Biblia nos instruye y nos exorta a conocer la voluntad de Dios y también amarla.
Los siguientes pasajes nos afirman esta verdad (Sal. 119:97; 2 P.3:18; 2 Ti. 2:15; 1 Ti. 4:13). Animamos a todos los cristianos a esforzarse en crecer en el conocimiento de la palabra de nuestro Dios.
La Biblia es un libro que ha existido por muchos años y que ha sido leído por muchas personas a través de los tiempos.
La Biblia no es antigua, ni tampoco moderna, ES ETERNA..
Aunque muchos se han esforzado por destruir la voluntad de Dios (Jer. 36), sin embargo, las Escrituras continúan adelante ya que ella permanecen para siempre (1 P. 1:23-25). Cristo dijo: “El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran” (Mt. 24:35).
George Washington estuvo en lo cierto cuando dijo, “Es imposible gobernar correctamente el mundo sin Dios y la Biblia.”