El monte Roraima, también conocido como tepuy Roraima, cerro Roraima o simplemente Roraima,es el punto más alto de la cadena de mesetas tepuyes (montañas tabulares) de la sierra de Pacaraima, en América del Sur. Descrito por primera vez por el explorador inglés Walter Raleigh en 1596, sus 31 km² de área en la cima están divididos entre Venezuela (85 %), Guyana (10%) y Brasil (5 %)1 con acantilados de 400 metros de altura por todos sus lados.
Este tepuy se dice que es un pedacito de cielo en la tierra, pues su extraordinario panorama ofrece a los turistas una vista de gigantescas paredes verticales que albergan en sus mesetas una frágil y diversa flora y fauna endémica, envueltas por dioses y espíritus, según afirman las comunidades indígenas cercanas.
Con más de 2.810 metros sobre el nivel del mar, este imponente tepuy es considerado el más alto de la cadena oriental y le debe su nombre al dialecto indígena Roraima que significa “La Madre de todas las Aguas”.
Este monumento natural, es resguardado por el Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), cuya meta principal es el resguardo y preservación de los ecosistemas.
El Roraima, que alguna vez fue una meseta impenetrable para todos (excepto por los indígenas pemones), ahora recibe anualmente miles de excursionistas que hacen el viaje durante varios días para disfrutar de los impresionantes paisajes que ofrece este majestuoso sitio.
El Roraima es una meseta de arenisca que sobresale más de mil metros sobre las sabanas boscosas circundantes. Está ubicada en el extremo sudeste del parque nacional Canaima y se extiende por unos 30 000 km². Es uno de los lugares de más antigua geología del planeta, remontándose hasta el Precámbrico, unos dos mil millones de años atrás.
El origen de la palabra Roraima no está bien definido. Los primeros exploradores en el área encontraron que muchos pemones locales se referían a esta montaña como «la madre de todas las aguas», nombre muy apropiado debido a que desde su cima caen numerosas cascadas de agua, las cuales son la fuente de algunos ríos que fluyen hacia el Orinoco, el Esequibo o el Amazonas.
Su nombre se deriva de dos palabras en la lengua pemón: roro (‘verde-azulado’) e ima (‘gran’). Por lo tanto el significado de Roraima, dependiendo de la traducción que se haga del pemón, puede ser ‘gran verde-azulado’, aunque también puede ser ‘roca rodante’ o ‘fecunda madre de los torrentes’.
El monte Roraima es un destino común para mochileros. Casi todos los que planean el ascenso se aproximan por el lado venezolano. Los excursionistas deben subir con un guía indígena, el cual puede ser contratado desde el pueblo de Paraitepuy ("al tepuy") o en San Francisco de Yuruaní o bien desde Santa Elena de Uairén, desde este último lugar es donde se encuentran ubicadas las operadoras turísticas. Partiendo desde una bifurcación desde carretera pavimentada (muy cerca de San Francisco de Yuruaní), comienza un camino de tierra hasta el pueblo (aprox. 50 km), el cual puede hacerse fácilmente mediante transporte todoterreno o con gran dificultad usando vehículos comunes, incluso si el estado del camino estuviera singularmente bueno.
Alternativamente es posible contratar un viaje en helicóptero partiendo desde Santa Elena de Uairén, para sobrevolar o hacer pie en la mesa.