Decano
Mi nombre es Emiliano Venier. Tengo 47 y hace 25 años que trabajo en el ámbito de la Universidad, primero en la Universidad Nacional de Córdoba y luego en las carreras de comunicación de Facultad de Humanidades y en la Sede Regional Tartagal de la UNSa. Desde hace seis años formo parte de HNG porque me interesa pensar el sentido de la universidad pública como herramienta para abordar los problemas de la provincia contribuyendo al mejoramiento de las condiciones de vida de las personas.
Mi formación académica de grado es de comunicador social por la Universidad Nacional de Córdoba, soy Magister en Planificación y Gestión de la Comunicación por la Universidad Nacional de la Plata y Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional de Jujuy.
Desde estudiante tuve un compromiso con la política universitaria. Como docente fui director de la carrera de Ciencias de la Comunicación; también me desempeñé en dos períodos como representante docente en el Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades y en el Consejo Asesor de la Sede Regional Tartagal.
En el ámbito de la investigación dirijo un proyecto CIUNSA Tipo A.
También integro la Comisión de la Federación Argentina de Carreras de Comunicación teniendo a mi cargo la Dirección de la Revista Argentina de Comunicación.
Mi mayor experiencia de gestión fue como Secretario de Planificación y Desarrollo de la Municipalidad de Salta y como Coordinador General del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia de Salta.
Vice decana
Soy Geruza y desde 1994 vivo en Argentina.
Trabajé en la Escuela de Antropología por diez años. Asimismo colaboré con la facu en actividades varias relacionadas a la enseñanza del portugués, que planteo como una lengua vecina, con propuestas de talleres y cursos brindados a nuestra comunidad académica y también al medio. Hasta que en 2005 inauguramos entre tod@s la nueva cátedra de Idioma Moderno Portugués. Un espacio joven que instala - como un barco que llega a nuevos puertos - contenidos diferentes, con una impronta intercultural. Esa extranjereidad que traigo en mi vida personal también es la que se experimenta en un proceso pedagógico que une poesía y palabra, música e historicidad, costura y pan. En extensión estuve, junto a estudiantes y colegas, en contexto de encierro, donde afiancé mi intuición sobre la necesidad de constantemente revisar el quehacer pedagógico.
En la universidad, que es un gran país de saberes y sabores, tengo amigos y amigas que moran en mis historias. Estuvieron en momentos dificiles y me acompañaron en la felicidad de ser madre de mis dos hij@s. Mujer, docente y madre, como tantas de mis compañeras de trabajo, así transité los pasillos de nuestra casa de estudio.
Para el desafío al que me sumo ahora, con colegas de la lista Humanidades en el Norte Grande, me siento preparada. Y quiero decir: me siento amorosamente preparada. En expectativa por dialogar y aprender cosas nuevas para seguir colaborando en una pedagogía de la esperanza y de la alegría, al gusto de Paulo Freyre, en esa provincia de cielo luminoso que es parte de mi universo.