Elegido en la primera posición del draft de 1985 por los New York Knicks, es uno de los considerados mejores jugadores de la franquicia. Ganó el ROY pero no fue capaz de devolver la gloria con un título de la NBA a la gran manzana. Logró dirigir a los Knicks a unas finales de la NBA, donde perdieron ante los Rockets de Olajuwon.