El proyecto forma parte de las acciones de la Fundación Reserva de la Biosfera de Laciana alineándose especialmente con dos de sus objetivos fundamentales:
Promover, editar, realizar, fomentar o difundir todo tipo de publicaciones, informaciones, investigaciones, estudios, películas, audiovisuales y grabaciones relacionadas con los aspectos culturales, sociales, de la naturaleza y el medio ambiente, socioeconómicos, jurídicos, educativos, etc., así como prestar su colaboración en todo tipo de publicaciones y medios de comunicación.
Promover la conservación y defensa del patrimonio cultural, natural, histórico-artístico, etnográfico, antropológico, y especialmente de las riquezas y recursos naturales, la fauna, la flora y el paisaje y otros componentes de los ecosistemas o estos mismos en su conjunto.
De este modo, el proyecto, propuesto por Bárbara Álvarez Rodríguez se apoya en el programa Campus Rural, diseñado por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) para trabajar y colaborar con estudiantes de universidades españolas durante los meses de verano.
En el primer año de este proyecto, se ha contado con la colaboración de Marta Abad Meneses y Beltrán Silva Swinburn, estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid. Marta, socióloga, ha sido la encargada de llevar a cabo el proyecto de los mapas de patrimonio etnográfico de Laciana, mientras que Beltrán, politólogo, se ha encargado de investigar y recopilar los testimonios necesarios para dar inicio al Archivo de Memoria Oral del valle.
Esta intersección entre universidad y medio rural va más allá de la atracción de talento universitario hacia el medio rural, generando un intercambio entre la academia y el territorio. La llegada de investigadoras jóvenes de fuera del valle ha aportado una mirada fresca, curiosa y sin prejuicios, capaz de revalorizar la memoria cotidiana y aquellos detalles de la historia local que a veces la propia comunidad da por sentados.
Este cruce entre generaciones, entre una juventud que aporta herramientas metodológicas y de investigación, y personas mayores con un valiosísimo conocimiento, memoria y vivencias, crea un puente intergeneracional único. De esta manera, el proyecto trasciende el trabajo de campo e investigación: la presencia de jóvenes estudiantes en el pueblo demuestra que el medio rural es un espacio dinámico, vivo y abierto a nuevas ideas, donde la tradición oral y el entusiasmo joven se alían para proyectar la identidad de Laciana hacia el futuro.