En 1958, EE.UU. creó la agencia ARPA para desarrollar comunicaciones entre ordenadores, con el objetivo de conectar distintas bases de investigación. En 1962, bajo la dirección de John Licklider del MIT, se impulsó un programa de investigación computacional. En 1967, ARPA presentó el proyecto ARPANET, basado en ideas del MIT, el National Physics Laboratory (UK) y la Rand Corporation.
Para 1971, ARPANET tenía 23 puntos conectados, y en 1972 se presentó con éxito en una conferencia internacional, mostrando una red operativa de 40 nodos. Esto motivó la creación de otras redes como Telenet (1974), Usenet (1979), Bitnet (1981) y Eunet (1982).
Aunque el panorama era caótico, ARPANET seguía siendo la red principal. Finalmente, en 1982, al adoptar el protocolo TCP/IP, se establecieron las bases del Internet moderno.